Sexta Sección
VOCERO DE LAS COMUNAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Edición Diciembre 2005
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MUNICIPIO DE PATAGONES

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

Las provincias norteñas, ricas en resabios ancestrales de culturas preincaicas, se distinguen, entre otras cosas, por tener sus fantasmas, gnomos o pitufos. Una marca registrada. Nos preguntamos si en alguna localidad de la sexta podría darse este fenómeno. Y aunque Ud. no lo crea encontramos uno: en Patagones.

 
 
 

El capitán James Shepherd comandó a las tropas brasileñas que intentaron invadir Patagones y fue el primero en caer bajo las balas de las fuerzas nacionales el 7 de marzo de 1827. Se cuenta, que los gauchos le cortaron un dedo para arrebatarle un anillo mientras agonizaba en el Cerro de la Caballada.

El anillo que poseía el jefe de la escuadra brasileña está ligado a una curiosa leyenda. La que sigue.

En el puerto del Callao, Perú, tras participar de la campaña de San Martín en la escuadra de Lord Cochrane, Shepherd habría conocido a la esposa de un importante y acaudalado comerciante que se enamoró perdidamente de él.

A pesar del poco tiempo que se frecuentaron, la pasión que surgió entre ellos fue arrasadora. El día de la despedida, cuando Shepherd abordó la nave que lo llevaría de vuelta al Brasil, su amante le habría obsequiado el anillo con el propósito que se reconocieran después de la muerte. La mujer habría hecho grabar estas palabras: "Cuando seamos definitivamente libres, mi alma reconocerá a la tuya por este anillo".

MUNICIPIO DE PATAGONES - EL SEÑOR DE LOS AÑILLOS

Según la leyenda, si el capitán perdía el anillo o dejaba de usarlo por alguna razón, una maldición caería sobre él y le impediría, al morir, reencontrarse con su amada.

El 7 de marzo de 1827... Shepherd, herido de un balazo en el cuello, moribundo, se resistió con desesperación a los hombres que le intentaban arrebatar el anillo, quienes no dudaron en cortarle el dedo para apoderarse del botín.

Allá, por 1827, cuando los maragatos se enteraron de la suerte corrida por Shepherd y, concretamente, de la desaparición de su anillo, pusieron el grito en el cielo. "Lo único que nos falta en Patagones es que un fantasma nos aceche para siempre", gritaron a los cuatro vientos.

El destino del anillo continúa siendo un misterio hasta el día de hoy. No ha aparecido por ningún lado ... pero alguien lo tiene. Se sospecha que una familia de Patagones lo conserva en el máximo secreto. Por eso cada tanto el capitán, imposibilitado que su amante lo reconozca en el reino de los muertos, irrumpe en la tranquila vida de los maragatos buscando el anillo que alguien, en Patagones, guarda bajo siete llaves.

Se comenta que el fantasma de Shepherd hizo su aparición en Patagones en 1876, 1891, 1923 y en 1993.