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AGROPECUARIAS |
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MUNICIPIO DE PELLEGRINI
ANALÍA QUIROGA
MADRE CORAJE
La conoció el
país, a fines de enero de este año, cuando dijo que el presidente de la
república "no tenía materia gris". Es dirigente de CARBAP, la poderosa
corporación de ruralistas de la provincia de Buenos Aires y de La Pampa;
productora agropecuaria, madre de dos hijos y una mujer con mucha
personalidad.
"Soy productora
agropecuaria por elección y decidí participar en lo gremial porque
estaba cansada de renegar detrás de la tranquera, sin que nunca pasara
nada con las políticas para el sector" dice Analía Quiroga,
vicepresidenta tercera de la corporación ruralista que supo responder en
duros términos a las críticas que el presidente Néstor Kirchner había
hecho al sector agrícola tildándolo de "avaro". |
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Nació hace
46 años en Pellegrini, en el oeste bonaerense, una localidad de
poco más de 6.000 habitantes. Está casada con el productor
Horacio Burlo y tiene dos hijos, Gastón (23) y Mercedes (19),
estudiantes de la carrera de veterinaria. Mucho antes de
convertirse en productora, Quiroga, que en su adolescencia fue
pupila en el Colegio María Auxiliadora de Santa Rosa, (La
Pampa), intentó seguir odontología en la Universidad de Buenos
Aires. Estudió tres años y después abandonó "porque me
enamoré en esa época de un productor", comenta.
Regresó a Pellegrini para vivir en el campo, en una zona donde
las inundaciones han sido una constante en las últimas décadas
aunque recientemente fue castigada con una interminable sequía.
Allí tiene
hoy una empresa familiar para la producción ganadera y agrícola
junto a su esposo. Sobresale, dicen quienes la conocen, por su
temperamento frontal. |
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"Yo soy así:
cuando hay cosas que me duelen, lo demuestro", explica. Quizá,
por esa forma de ser, le respondió duramente Kirchner y hoy lo analiza:
"No me pude controlar; no nos merecemos los términos que él
había usado". A las filas del gremialismo rural llegó hace cuatro
años, por invitación de un amigo.
Analía, desde el
2002, es miembro de la comisión directiva de la Sociedad Rural de
Pellegrini, y delegada ante CARBAP por esa entidad. Su ficha dice que
también fue delegada de CARBAP ante CRA (Confederaciones Rurales
Argentinas) en el tema carnes y que además integra diversas entidades
técnicas del sector
Vale la pena
recordar que CRA tiene la mayor representatividad territorial entre las
entidades del agro en nuestro país y que aglutina a 300 sociedades
rurales del interior, sumando a unos 100.000 productores. Entre otros
los de CARBAP. Usualmente los bonaerenses y los pampeanos siempre han
adoptado posiciones más moderadas que las demás entidades ruralistas.
Pero en este caso, y ante el gobierno, sus dirigentes han tenido y
tienen fuerte presión de las bases, en especial de los ganaderos.
Por el raro arte de
la magia periodística, las referencias a la señora Quiroga se han
esfumado del pináculo noticiero en los últimos tiempos. Aunque muchos, a
fines de enero de este año, creyeron estar en las vísperas de un
alumbramiento. Cuando parecía que no había lugar más que para el
pesimismo, pequeñas luces de esperanza sacudieron el letargo del
comienzo del verano muy a tono con las irascibilidades de la era K. |
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Fue cuando una voz
femenina se alzó en arrebato y vino a ser un llamado de atención para
quienes no ven más allá de un palmo de sus prominentes narices. Era la
de Analía Quiroga (cuyo nombre suena algo épico) cuya sensatez y
contundencia conmovieron al país. Su exposición -así merecería ser
calificada– es un raro ejemplo de convicciones cívicas, bien alejadas
del rebuscamiento retórico con que se suelen adornar las expresiones
políticas. |
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Con una sencillez que no logra
ocultar un intelecto cultivado, nos deja ver su credo que, de tan
simple, abruma. El trabajo, la constancia, la fe, el respeto por los
mayores, el orden, la disciplina y la coherencia con sus convicciones,
dibujan un perfil de mujer comprometida y sincera, muy a contra pie del
estereotipo que nos han mostrado, hasta aquí, algunas damas avenidas a
la arena política.
Su naturalidad, el amor y la
admiración por sus padres, el orgullo de verlos aún en su vejez
inclaudicables en su cultura de trabajo y la claridad de propósitos
acerca de sus hijos y de sí misma, conmueven.
Su rápido salto a la popularidad
provino de aquel exabrupto del que, lúcidamente y con elegancia, se
retractó, no sin antes dejar en claro que no acepta el destrato y el
capricho y que la molesta que se la prive del ejercicio de la libertad.
Representa a un sector de productores rurales que, como ella, viene
sufriendo la política de confrontación a la que es tan afecto este
gobierno.
Su reclamo debería ser un llamado de
atención para toda la sociedad, ya que la confrontación como método,
hasta aquí, no ha reconocido fronteras. Y cuando eso ocurre surgen
líderes espontáneos sin necesidad de más chispa que la reacción ante la
injusticia. Porque es injusto el gobierno cuando acusa "al boleo",
sin querer ver las razones profundas de las cosas, que por otra parte
les concierne atender y corregir.
Seguramente seguiremos sintiendo
hablar de Analía Quiroga, esta madre coraje que quiere lo que muchos:
respeto por el otro, sentido de la justicia, libertad para crear y por
sobre todo, para creer. |
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