Nadie tiene idea de lo que es el cargo hasta que se sienta en el sillón de intendente de una comunidad. ¿Qué lo sorprendió y qué lo fastidió?
- Me fastidia, básicamente, el desorden. Tiene que ver con esto de tener una concepción de la estructuración. Pero soy flexible a los cambios, aunque me gusta el cambio con organización.
¿Es bueno al truco? ¿Con cuánto se animó a echar una falta?
- Soy malo al truco. No se mentir.
¿Qué obra lo dejaría satisfecho si lograra implementarla antes que termine su interinato?
- Son varias... un decálogo casi y que la mayoría de la gente conoce. Pero la mayor obra, más allá de la obra pública, es la recuperación de los espacios públicos que no me parece una tarea menor. Todo lo que tenga que ver con la estética, la limpieza, el orden.
De chico, ¿era travieso?
- No.
Su mejor amigo, ¿es político?
- No.
¿Cómo se llamaba su primera novia?
- Guillermina.
¿Fue buen alumno?
- Lo digo yo... pero fui muy bueno... (risas)
¿Recuerda a su primera maestra?
- Sí... Norma Rodríguez.
¿Cuál fue su mayor frustración?
- No encuentro. De todas maneras creo que la mayor frustración es no animarse a hacer algo. Si uno se decide a algo, equivocarse forma parte del riesgo.
¿Quién lleva la administración en su hogar?
- Mi esposa.
Terminada su carrera política, ¿después qué?
Uhh... tengo un montón de proyectos. Seguir estudiando, recorrer el mundo, dar charlas, participar de seminarios, a mi profesión... No soy de los que piensan dedicarme toda la vida la función pública. La política no la entiendo como una “carrera”. Mi vida estará referenciada a lo político, pero no necesariamente desde un puesto. Puede ser desde lo social, desde lo académico o lo institucional. Mi vida no pasa por “hacer” lo que se llama una carrera política.
¿Le teme a la muerte?
- Al dolor... más a que a la muerte. La muerte es un hecho natural.
En su adolescencia, ¿con qué actriz de Hollywood soñaba?
- Soy de la época de los Ángeles de Charly... (risas)
¿Es cascarrabias?
- Sí.
¿Qué guarda en su mesita de luz?
- Libros.
El mejor consejo que le dieron fue...
- Más que un consejo... una frase que me marcó: "El que desea obras...genera pestes".
¿Hay alguna pregunta que se hace y prefiere no responderse?
- No. A todas las preguntas quiero encontrarle las respuestas. Me gratifica preguntarme permanentemente.
¿Tiene manías?
- Sí, soy obsesivo con algunas cosas.
¿Cuál era su forma preferida de copiarse en el colegio?
- No, nunca me copié...
Vamos...
- No.. no... en serio... nunca me copié.
¿Cuál sería el slogan de su campaña a gobernador de la provincia?
- No se si querría ser gobernador de la provincia...
¿Nunca se lo preguntó?
- No... y menos ahora... (risas)
Dígame tres cosas que no prestaría?
- Y... no prestaría las cosas que no se prestan: la familia... los afectos.. En cambio lo patrimonial lo prestaría todo.
¿Hay que despenalizar el consumo de la droga?
- En algún caso particular, pero no en forma genérica.
¿Qué piensa del aborto?
- Estoy en contra.
¿Reconoce fácilmente sus errores?
- Sí.
¿Qué es lo que no puede faltar en su heladera?
- Cerveza.
¿A quién admira?
- A las generaciones de jóvenes que se animaron a transformar la realidad del país y el mundo. La del 1880, la de 1937, la de los 1970, la desarrollista, la gente que se animó a comprometerse pensando que podía cambiar la realidad que lo rodeaba y, fundamentalmente, a los que no son mediocres.
Ud. sabe que en la política hay sellos, etiquetas, rótulos. Muy buena parte de la ciudad piensa: "Breitenstein al gobierno... Larraburu al poder. Usted, ¿qué contesta?
- No me preocupa para nada....
A propósito, ¿sabe el significado de su apellido?
- Piedra ancha.
¿Qué pregunta debí formularle y no lo hice?
- No lo pienso. Este es el cuestionario y lo acepté
Bahía Blanca es...
- Una ciudad-gobernación... Tiene las condiciones para ser un territorio tan importante como el de una gobernación.