Cuentos

Roza la verdad…

 

Cuentos para locos

De Editorial Corpus: Paso de los libres. Editor Esteban Mestre.

Libro de Jorgelina E. Rodríguez

Al comenzar a escribir cuentos me he dejado llevar por las letras, sin perseguir un objetivo.

Los personajes, actores de escenas extrañas desde la óptica de quien sólo lee son reales. La puntuación me ha marcado que hablo de mis pacientes, siendo psicóloga de la impaciencia, puesto que la impotencia recubre de velos lo que no es asequible.

Sus historias, vivencias, están coloreadas, pintadas en acuarelas desalmadas; secas en ruinas de vientos que modifican el tono poético de sus subjetividades cuando a capricho se me antojan carreteras audaces en muros permeables e insignificantes para quienes no calzan los zapatos del relator. Es fina hebra la que separa la locura de la realidad.

Usted, ¿sabe desde siempre de qué lado se encuentra?

La respuesta es SOCIEDAD.

Preguntaos en silencios, de forma sigilosa, y una ventisca de dudas apresará vuestros absolutos, sean estos comprados, heredados, adquiridos, renegados, o también tolerados.

Pertenecer es el nuevo verbo. La pregunta es a qué.

Los parámetros sociales se modifican lentamente a través de siglos. Las ciencias se proponen como el saber absoluto olvidando su procedencia; el mito, la teología, la filosofía, la antiquísima y todavía vigente alquimia, en la actualidad con alas de misticismo y viejas religiones. Los delirios místicos proliferan.

El conocimiento como dijera Bachellar en su libro: La filosofía del no, es discontinuo, abrupto y no lineal. Asistimos con o sin conciencia a una crisis de los absolutos. Nietzsche lo adelantaba.

Entiendo la locura como una forma de percibir la realidad sin connotaciones de valor en ello. Si se piensa la locura como a un discurso cuya lengua inventa o reinventa lo insoportable estoy en ella sin desear salir.

Nada que sea impuesto deja de pagarse. No pago lo que no me apetece.Libro de Jorgelina E. Rodríguez

El precio es caro en emociones repudiadas al mismo tiempo que a través de una ventana dibujada en carbón, se observan a quienes el volar es cotidiano.

Otro mundo, quizás el otro donde reina la locura.

La magia está en presencia absoluta. Puede desasirse de los imperativos y escenificar el animismo que religiosamente nos posee cuando dominar lo cotidiano es imposible.

La única existencia válida es la vuestra. No compréis este panteísmo si observáis que vuestro pensamiento estructurado puede averiarse hasta resultaos un extraño en vuestro cuerpo.

Del alma se ocupan los sacerdotes. Mi ser amante de la contradicción, que ha sido hecho de alma-cuerpo y psiquis, sólo vive de savia de árbol que contempla el transcurrir de la historia en estragos, prefiere que me fagociten mis fantasmas y no los ajenos.

Todos llevamos dentro a un filósofo aunque camine, corra sin detenerse a pensar, ya que el amor a la sapiencia nos reproduce en acto.

Cada quien es guardián de sus juicios, nunca el amo de los ajenos. Los cuentos cambian en movimiento continuo dependiendo de quién escribe en mí.

El siglo XXI se ha caracterizado por tres grandes epidemias en la medicina del cuerpo: cáncer, sida y diabetes.

La locura es la pandemia de todos los tiempos.

El asesinato de la razón. La pregunta es: ¿existe esta?

Las guerras, el amor la muerte, el hedonismo, las cúpulas del poder con sus rojas alfombras se acobardan y la interrogación se hace muda.

¿Conviene a alguien el ocultamiento de la palabra del que no encuentra su sitio en el sistema? La respuesta no es ingenua, menos aún en oídos absortos en el discurso oficial. Des- construir lo establecido puede llevar a la crisis de nuestros valores.

¿Nuestros? o tal vez de quienes poseen poder… aseveran que es patrimonio cuando la realidad nos demuestra enajenación.

Novela de Jorgelina E. Rodríguez

Jorgelina E. Rodríguez

Sentimientos, emociones, viajes en trenes sin vías, dan vértigo al hombre formal y cortés, arraigado a la idiotez de otro ha pensado por mí y yo cómodo me acoplo a ser marioneta del circo.

Bailad… si no entendéis que una gigantesca máquina es vuestro amo. Dudad de todo lo escrito, discutidlo, increpadlo, porfiadlo, desestimadlo, aceptadlo. Vale enteramente su juicio. Como arte de la sociedad a la que pertenecéis.

Ningún libro esgrime la Verdad del interior, la roza. Es por ello que mis metáforas entendidas, enroscadas, violentas, violentadas, ya son Ex Nilo; es decir, no me pertenecen. He parido al hijo huérfano que os doy únicamente para que no crezca en mí y se convierta en un monstruo.

Jorgelina E. Rodríguez

Nació en Rosario, Santa Fe, Argentina en 1973. Estudió psicología en la U.N.R. Licenciada en Madrid.

Trabaja desde hace 8 años en psicosis y clínica general, especializándose en psicosis, adicciones, etc. Investiga sobre estos temas. Estudió filosofía oriental y occidental y parapsicología.

“La Búsqueda” es su primera novela publicada. VER 

 

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