Pueden enviar sus comentarios, opiniones, reclamos, sugerencias, propuestas, etc.  a: redaccion@sextaseccion.com.ar

Fácil

Todo es fácil, si se quiere, pero ¿se quiere? Los chicos tienen una obligación en sus años mozos, estudiar. Para cumplir con su misión, el Estado o particulares le proporcionan las facilidades de edificios adecuados, o no, y personal que ha estudiado para eso. Entonces los jóvenes, se van capacitando para enfrentar la vida con conocimientos y no ser parias. Mamá Estado, que vendría a ser una “vieja metida” ya que en todo se inmiscuye, fija condiciones, objetivos y formas de hacer las cosas.

Como es una mamá virtual, nadie le hace caso. Los enseñantes pretenden ganar, de sueldo, fortunas con horarios limitados. Y aparecen los “abogados del diablo” que vendrían a ser los sindicalistas. Y determinan paros, asambleas y reuniones explicativas a nenes de jardín, sobre reivindicaciones salariales. En resumidas cuentas, no trabajan y perjudican a los que deben aprender.

Hace mucho tiempo atrás, se trataba de un sacerdocio y los que no aprendían o le ponían orejas de burro o les pegaban. Pero que los conocimientos entraban, nadie lo dudaba. ¿Se deberá volver a épocas pasadas? No, hoy hay que pagar aunque los resultados sean pésimos.

Claudia A Cash – Salta

Horas

¿Dónde podré ir a cobrar las horas que me robaron hoy? Cuando uno concurre a una oficina pública, sabe de antemano que no menos de dos horas las debe dedicar a las colas y recorrer ventanillas y “admirar” a eficientes? empleadas públicas. En esos momentos nos ponemos pensativos y deductivos. Si son empleados públicos, son pagados, el sueldo y las prebendas, de los impuestos que pagamos entre todos. Entonces deducimos que quienes los dirigen, no saben nada. Claro, todos dirán, ¡Qué novedad! Pero vamos un poquito más allá. El empleado público no tiene reparo en tomarse un cafecito a media mañana, mientras del otro lado del mostrador, quienes le pagamos el sueldo, nos aguantamos la cola. Esa es una mala costumbre pero muy arraigada en el país. Es que hace tiempo, quienes ocupaban las ventanillas eran las… las “ayudantes” de los políticos. Eso le permitía hacer lo que querían, ya que por estar protegidas, nadie ni decía nada ni osaba mirarla.

Esa costumbre se contagió a un servicio privado como es la medicina. ¿Cuándo un médico atiende en hora? Dan un turno con día y hora, pero después no se respeta. Dirán que no es una ciencia exacta, pues entonces asignen turnos más extensos. ¿Por qué los tontos son siempre los pacientes? Y tienen razón, el nombre ya lo dice, más que pacientes y hasta podríamos calificarnos como borregos. Nos están tentando y un día nos podemos convertir en He-Man y entonces “te quiero ver”

Si tan solo tuvieran un poco de educación y respeto por los demás, todos viviríamos más tiempo y mejor.

Yanina A Bright – La Paz

Fondos

Ahora que tenemos las pruebas, solo ponemos a “la” neurona a trabajar a full. Leemos la Ley 25466 donde se dice que los fondos privados no pueden ser “tocados” por el Estado, ya que lo respalda la Constitución Nacional Art 17. Leemos que los fondos de los jubilados, son privados y comenzamos a… ¿divagar o certeza? Si el Estado no puede “meter mano” en los fondos de los jubi, ¿por qué el Congreso aprueba leyes en que decide qué hacer con ellos?

El primer ¿divague? es que hagamos cumplir la Constitución por parte de los diputados y senadores. La Ley es pareja para todos, sin importar el rango, título o cargo. Entonces por haber ocupado una banca en el Congreso, no los autoriza a “meter los deditos” en los fondos de los jubi. Se han asignado jubilaciones siderales, comparadas con las de los dueños de esos fondos. Si se quiere asignar más de lo que les corresponde, que lo saquen de Rentas Generales. No de fondos privados.

Entonces, deben devolver lo que se llevaron por demás. Será el momento en que los fondos crecerán y todos los jubilados cobraremos una cifra decente.

Y faltan más “delirios”. Los monotributistas, los que se beneficiaron con moratorias y muchos otros. ¿Y la AUH, de donde salen los fondos? Y hay más

Eduardo C Ferenczi – Apostóles

Cada 4 años

Cada cuatro años se gastan millones de pesos a fin de renovar representantes de los ciudadanos de todo el país en las Cámaras en Buenos Aires. Es a fin de que lleven la voz de todos los habitantes a un recinto donde se estudian, discuten y promulgan las Leyes. Estas son las que guiarán a todos los ciudadanos a fin de obtener su propio bienestar.

Se asume que esas personas son las mejores de cada región y buscarán obtener obras, recursos y beneficios para tanto los que viven en la pampa, la cordillera, los esteros o en los llanos. De allí los elegidos se trasladan a lo que fue la Capital Federal. Muchos por primera vez vivirán en lo que es una jaula de hormigón. Y es muy difícil adaptarse. Entonces optan por “Ñoquiarse”, van solo a cobrar el sueldo y de vez en cuando dicen laburar.

Los tiempos que están en sus lugares de trabajo son ínfimos. Rodeados de asistentes, quienes  son lo que hacen lo que los otros no hacen. Es que si dedican mucho tiempo a su nueva asignación, en sus lugares habituales, la gente los olvida. Y eso no debe suceder ya que luego de cuatro años deberán renovar su mandato y la gente no recuerda. Y eso es malo para su bolsillo. Por eso cada tanto aprueban leyes que le dictan otros, levantando la mano. Hay algunos que se “auto bombean” hablando y hablando, diciendo ¿qué? Nada.

¿No tendrían que trabajar más tiempo? ¿Cuántas leyes hay “trancadas”? Mejoren la performance porque en lugar de votarlos, los botarán.

Helen C Hunt – Miami

Expertos

Las leyes son cosas que se supone han sido estudiadas por expertos. Siempre han buscado la excelencia para beneficio de la población. A los abusos de los monopolios, se han interpuesto decretos y leyes que impiden precios abusivos. Es como una represa que contiene el agua de los deshielos o lluvias torrenciales. Pero veamos algo que “hace agua”

La ley de Defensa del Consumidor, exige que la facturación de las empresas de servicio o comerciantes sean claras y de fácil comprensión. Eso defiende a la ciudadanía de los abusos y “cosas” oscuras que puedan cobrarle al consumidor. Pero tenemos “escapes”

Tanto los tickets, como facturas que se emiten, siendo el destinatario “Consumidor Final” la Ley del IVA dice que no debe mostrarse el monto por ese concepto. Es el propio Estado que evade la ley de transparencia. Ya tenemos una “gotera”. Siguiendo ese ejemplo, la provincia, tampoco lo muestra. Resultado una Ley se opone a otra. Falta coherencia.

Durante la presidencia de Duhalde y bajo la batuta del Ministro Lavagna, se estafó a los ahorristas (AFJP) del mundo. Un “exitazo” para la Corona. En el 2001, sale la Ley de Competitividad (25413) que aplica un impuesto sobre créditos y débitos en cuentas bancarias. Por Resolución del Ministerio en 1993, exime del pago a las telefónicas. Pero se lo pasan a los abonados. La mayoría paga en efectivo y no tiene cuenta bancaria. ¿Y entonces? Se raja la represa y se inundan los campos.

Quien dice defendernos, nos estafa. ¡Lindo ejemplo! Creo que podríamos decir ¡De la que nos salvamos!

José Pepe Simone – Pedro Luro

Violación

Solo seamos breves: se está violando la Constitución y no les importa. Aplicar impuestos nacionales, es facultad del Congreso y no del Ejecutivo. Un solo ejemplo.

La 25413 dice una cosa y por resolución del Ministerio de Economía, se cambia y castiga al usuario y no a las empresas. Lo mismo sucede con las retenciones.

¿A quién nos quejamos? ¿Cuál es la diferencia entre el gobierno de 1976/1983 y el de ahora?

¡Qué falta de memoria, coherencia, ecuanimidad y “cintura política”! Cada día vamos peor y se sigue utilizando a la gente contra la gente.

No se necesitan pruebas de “guapeza”, se necesita usar el cerebro. Decir “Me equivoqué o bien, sentémonos y conversemos” no es signo de cobardía o debilidad; es de inteligencia.

Estamos hartos de llorar. Calma.

Beatriz Fonda – Salto

Historia

Cuántas veces debemos revisar la historia para comprender el presente. Es que se trata de una realidad, eso de que la historia se repite. Conociendo el pasado, sabremos lo que nos espera en el futuro. Permanentemente estamos haciendo comparaciones o buscando similitudes de hechos históricos, con actitudes del presente.

Dentro de la mitología de los europeos, solo deducimos que tenían una imaginación más que frondosa. Eso de dioses que hacían las de las suyas, posiblemente era para justificar a los de sangre azul, sus correrías. Alguien debía ser culpable y se lo enchufaban a los dioses. Hubo políticos, en el país, que hicieron de las suyas, pero no pudieron achacarles los delitos a los dioses. Nadie se lo creería. A ciertos estamentos se les convenció a través de los enviados que aquí, se llamaron punteros, que en la mitología fueron los dioses de segunda o tercera categoría. Igual a los grados militares. Pero lo que hacía y decía el dios caporal, era lo que se hacía, ¿y se hace? Más o menos.

Cuando no daba resultados, se actuaba como las valquirias, muchachas diosas que decidían qué héroes debían morir y se los llevaban para su cielo donde se re “chupaban” Ah, la historia, ¡cómo se repite!

Gloria Alonso – Malvín, Montevideo – Uruguay

Financiación

Hoy se pretende que colaboremos en la financiación de obras de infraestructura, para mejorar los servicios. Empresas y entes provinciales y municipales, extraen de los bolsillos de los ciudadanos, monedas en forma constante, con lo que dicen hacen obras. Pero ya la población, está más “apiolada”. Prefiere un churrasco a comer vidrio. Un día un gobernante agarró la manija y gastó todo. Luego otros también con galones, siguieron por la misma ruta, estatizando hasta las moscas. Con el tiempo decidieron, sin consultar de los dueños, sino por inspiración divina, vender todo. Pero no dijeron, en cuanto se vendió y qué hicieron con el dinero.

Y nos recuerda a la venta de jugadores de fútbol. Según el club comprador la operación fue por 100, el club vendedor dice que por 50, el comisionista por 60 y el jugador por 30. ¿Quién sabe la justa? Es evidente que alguien se queda con una porción de la torta.

En el Estado sucede lo mismo. Se vendieron armas, pero jamás se dijo en cuánto se vendieron y dónde fue el dinero. Buscan a quien dijo, de volar un pueblo entero y hoy dicen que fue por explosión espontanea. Nadie lo hizo.

No confiamos más en los políticos, ya que siempre el que se fue, es el culpable, pero todavía no están presos. ¿Y si los sacamos en la próxima vuelta de la calesita?

María A Young – Volcán – Jujuy

Pruebas 

El público tiene la costumbre de hablar y criticar, pero falla en el momento de dar pruebas o hacerlo en el lugar apropiado. Pero ¿cuál es el lugar que corresponde? En cualquier actividad legal, y que actúa con lógica, es donde se generan las cosas. Si no estamos de acuerdo con un impuesto, reclamamos ante la AFIP. Y ¿cuál es el trámite que se le da? Se le pasa a otra oficina y allí, muere. El Congreso dónde se han generado las leyes, es el cementerio de las quejas, todo es sepultado. Con cientos de asesores nada se contesta, por lo que consideramos a los diputados, senadores y empleados, unos mal educados. No todos. Hace unos años se elevaron ciertos comentarios sobre una ley y tres legisladores de esa época, contestaron. Por supuesto que no pasó nada, pero luego con fundamento hemos podido decir, que no sirven.

La manera de sacarse a los pesados de arriba, es ignorarlos o, como antes, decir que lo van a ver. Claro que ver tirado en la papelera, pero se dieron por aludidos. El Estado se queda con impuestos mal cobrados, pero no dicen nada. Por la ley 24240 hay que dar claridad, pero por la 20631, no hay que aclarar nada. ¿A quién recurrimos? Solamente los diarios, son capaces de hacerle frente a los derechos nuestros, pero de ellos. ¿Cómo los calificamos? Nao, eso no.

Niurka I Soarez – Cutral Co

Jubilación

Veremos qué sucede. Analizando un detalle de liquidación de beneficio de una jubilación, me he encontrado con cosas maravillosas. No está claro quién ha sido el mentor, del siguiente error involuntario o intencional.

En ese formulario actualizan las cifras de los últimos 10 años, con lo que se obtiene el monto total de remuneraciones percibidas en ese período. Luego aplican un coeficiente con lo que las cifras toman cierta coherencia y actualidad. Pero es allí cuando se produce el “error” Se toma el mes de Enero de cada año. Con un coeficiente que no se sabe de dónde sale, y se aplica al resto del año. Por lo tanto, lo que un trabajador ha cobrado el primer mes, es el mismo que cobró el último día del año. Con eso el importe de ingresos totales por 10 años se reduce drásticamente.

 Según ANSES, el total cobrado en relación de dependencia lo calculan en $57636 y según las leyes vigentes, fue de más de $500000. Si establecen una jubilación de $ 250, con los valores reales correspondería $2000 mensuales.

Así es como el gobierno consigue tener enormes superávits, en la seguridad social. Les he enviado el reclamo en forma administrativa a fin de evitar los juicios que llevan años, y nosotros no tenemos tiempo.

Ignacio J Díaz – Palmar

 

Vagos

¿Tenemos idea de la cantidad de “vagos” que hay que mantener? Razonemos. Los cálculos, no son exactos, pero hacemos una cierta aproximación.

Según el internet, ciudades y pueblos de hasta 30 mil habitantes, en el año 2010, teníamos 268 asentamientos de ese tipo. Desde millones hasta esa cifra, serían lugares en que por la Constitución, hay Concejos “Delirantes”. Por lo tanto entre oficialistas, opositores y neutros, ¿cuantos concejales, diputados, senadores y otros elegidos? Hagamos una multiplicación. 268 x 12 humanos de promedio igual a 3216 personas que han sido elegidas para ¿qué? Pues para que nos digan lo que debemos hacer y no hacer.

¿Cuánto ganan o nos roban? Cada uno de ellos no menos a los 120.000 pesos. Total que mensualmente, trabajen o no, son $ 385.920.000 que debemos pagar todos los ciudadanos. Pero, ¿qué hacen? Dictan leyes, decretos, ordenanzas. Somos tan, pero tan tontos que por un par de idiotas, nos deben gobernar a todos. ¿No tendrán ganas de volverse patriotas y renunciar a parte de su sueldo, y todos los beneficios que tienen?

La definición del diccionario de patriota es: Persona que ama a su patria y procura su bien” Pero aquí en Argentina, los políticos lo cambian por: “Persona que ama a su bolsillo y procura robar bien del Estado”

José P Castelli – Esquel

 

El Regreso de los Muertos Vivos

O, El Chavismo Contraataca

Resulta importante para nuestro país tanto como tonificante para la mente explorar sin miedo lo disruptivo, lo lateral, lo diferente en materia de teorías económicas y ordenamientos sociales, sin confundir (cediendo a nuestra pequeña zona de confort mental /emocional) lo prohibido por genuinamente riesgoso con aquello que, simplemente, no conocemos o conocemos mal.

¿Estaremos pensando con claridad, libres de preconceptos inculcados y de emotividades de estudiantina?

Por lo pronto, debería ser más obvio para todos que la ética enriquece (no sólo cultural sino económicamente) y que la racionalidad con inclusión de lo moral como valor fundante fortalece y asienta en su bienestar a todos y cada uno de los integrantes de las sociedades que, voluntariamente, deciden enseñar y aplicar estas guías directrices.

Todo esto puede ser muy cierto pero ¿dónde se esconden hoy estas virtudes edificantes? ¿cómo encontrarlas entre el fárrago de temores, amenazas, crisis y eslóganes de este año electoral? ¿cuál de los trenes es el que no deberíamos perder esta vez? ¿cuál es el distante pero crucial norte hacia donde deberíamos enfilar la proa nacional, aprovechando los vientos favorables que siempre existen?

En definitiva ¿dónde se cruzan, ideológicamente, las más sólidas y puras, las más inspiradoras y constructivamente poderosas expresiones de la ética racional?

Antes de proponer una respuesta a estos interrogantes, demos un vistazo políticamente incorrecto a nuestra realidad nacional, a Mayo de 2019.

A caballo de los graves desequilibrios cambiarios, inflacionarios y de riesgo país derivados en línea recta de la estructura productiva argentina votada y afianzada una y otra vez durante más de 70 años por el pleno de la centroizquierda, situación que la gestión del presidente Macri no logró hasta el momento revertir, una fracción demasiado numerosa de nuestra sociedad está considerando, según encuestas fiables, retroceder hacia el redil populista que empezamos a abandonar en 2016 y donde en gran medida aún nos hallamos.

Esto ocurre, más que por los desequilibrios en sí mismos, en virtud de la enorme presión mediática y financiera de una virtual coalición de oposiciones liderada por las 3 oligarquías simbióticas que comandaron durante las últimas 7 décadas el montado de nuestra inviable estructura productiva y del consiguiente crecimiento de la miseria estructural, en inverso paralelo con su propio enriquecimiento.

Nos referimos por supuesto a las bien conocidas oligarquías de los pseudo empresarios (y financistas) prebendarios, de los pseudo sindicalistas millonarios y de los políticos profesionales ladrones. Algunos de ellos ya convictos o con causas penales en proceso. Muchos otros inexplicablemente libres a la fecha de escribir esta nota.

La embestida de esta poderosa (por los ingentes fondos mal habidos de que dispone) corporación criminal que gobernó de facto los hilos de la política argentina desde mediados del siglo pasado, encuentra apoyo en esta ocasión en multitud de organizaciones sociales pro parasitarias, en punteros, barrabravas, matones, vagos y otros desocupados, narcotraficantes, mafias de ex agentes de seguridad y jueces corruptos.

Y al decir de las encuestas, cuenta con los votos de los idiotas útiles de la centroizquierda socialista, del gran colectivo de los cínicos que se definen como peronistas “racionales” y de los totalitarios tirapiedras que vomitan su resentimiento contra la propiedad privada, el régimen republicano y la mismísima Constitución Nacional.

Todos y cada uno de ellos responsables de las gravísimas taras que a lo largo de 3 generaciones afianzaron el hundimiento nacional. Colaboradores activos todos, sin excepción, del sufrimiento, esclavitud económica y muerte prematura de sus queridos “humildes” y de ellos mismos, así como de la terrible decadencia cultural, ética y moral del país.

Con sus viejos trapos rojos al viento avanzan como un ejército de muertos vivos, dispuestos a retomar a partir de Diciembre la marcha (por ahora apenas puesta en pausa) hacia una suerte de chavismo a la criolla.

En el caso de los dirigentes y cómplices de las 3 oligarquías dominantes, se trata de desesperación ante la perspectiva de que “se avive -finalmente- la gilada”, de que su negocio (curro) de 70 años acabe y de que termine alcanzándolos la larga mano de la Justicia.

En el caso de la enorme masa o gilada empobrecida que hoy los mira con simpatía, se trata en cambio de desesperación ante la perspectiva de seguir cayendo de la clase media a la baja, de la baja a la pobreza dura y de allí a la indigencia.

Se trata de histeria en grado de negación ante la evidencia de que sus abuelos, abuelas, padres, madres y ellos mismos se equivocaron propalando y votando una y otra vez ideas basura y funcionarios imbéciles (cuando no redomados delincuentes), en contra de sus propios y directos intereses.

Desesperación de horror y vergüenza por tener que admitir ante propios y extraños que sembraron los vientos de las tempestades que hoy cosechan. Que son los culpables directos de su desgracia; de haber obturado sus propias esperanzas, las de sus hijos y nietos.

Tras lo cual, perdidos por perdidos o con poco que perder, se inclinan a apoyar un modelo francamente ladrón; inmoral, carente de ética y de límites. Vacío también de esperanzas de progreso; pero uno que al menos les asegure el sustento mínimo dentro del sistema “todos pobres”, bajo la férula violenta de un gran Estado mamá.

En la salida al final del túnel en el que tantos argentinos ciegos embretaron a la nación, la ética más limpia y desinteresada tanto como la moral racional más inteligente, eficaz y solidaria se cruzan en el campo de las ideas libertarias. De la iniciativa económica popular, liberada de dogales y mochilas. De las más amplias libertades cívicas y de vida. De la estricta no-violencia y de lo contractual voluntario, aplicados paso a paso a todo el campo de la acción comunitaria. De economía participativa y eficiencia dinámica empresarial con función social.

Se trata del cuerpo de ideas más evolucionado que existe, dejando en el pasado a todo lo anterior. De lineamientos prácticos desarrollados por décadas por teóricos de clase mundial que comprenden que la libertad, sin posibilidades económicas reales, no reviste “atractivo político” o emocional para las mayorías. Para quienes la “libertad de elección”, de consumo, de búsqueda de la felicidad y del bienestar familiar… terminan siendo una entelequia. Ese es el norte. Por ahora de mediano o largo plazo, aunque se trate de conceptos de alta civilización, de aplicación inevitable a futuro.

Bueno sería que la intelligentsia argentina se empapara más en esta ideología avanzada, promoviendo como vanguardia intelectual los usos y guías que vuelvan a hacer de nuestro país, en una generación, faro del mundo, ejemplo, meca y esperanza.

El contraataque chavista, el enfrentamiento inminente entre civilización y barbarie implica, lamentablemente, la cuota de responsabilidad necesaria para dar este año al actual presidente otra posibilidad de hacer lo que no pudo, no quiso o no supo hacer hasta ahora en las áreas impositiva, laboral, previsional, de orientación económica y seguridad jurídica.

Pero también implica el coraje patriótico de apoyar a nuestro aún pequeño Partido Libertario, a honestos candidatos libertarios a las legislaturas y a todos quienes con sacrificio de lo personal luchan por llevar adelante estas nobles ideas, condicionando con su presencia el accionar de las mafias que hoy parecen dominar la escena.

Justo J. Watson, desde el blog www.libertadynoviolencia.blogspot.com

Novela

En noches de frío, al calor de un fuego de brasero, por lo prohibitivo que es el gas envasado, leemos. Cada tanto nos cae una novela o un libro histórico. Y vamos aprendiendo del pasado. Ya nuestros padres no nos cuentan cuentos y nosotros tenemos que llenar la “neurona” con nuevas historias para transmitirlas a nuestros nietos.

Un libro que cada tanto se lee es la Constitución Nacional. Ya no sabemos si se trata de solo buenas intenciones o algo para “Respetar y hacer Respetar” Un artículo dice que quien ejerza la presidencia deberá pertenecer al culto “Católico Apostólico” Entonces vamos al Libro de los Libros y también lo leemos. Allí se nos va el sueño y comienzan las pesadillas.

Entre las bases de esas creencias hay diez reglas que son como la columna vertebral. “Honrarás a tu madre y a tu padre” Y se nos cruzan “los cables en el mate” y no comprendemos nada. Nos preguntamos; si el presidente es como nuestro padre ¿aunque mienta debemos honrarlo? Es que siempre nos han dicho que no debemos mentir pero ellos sí lo hacen. ¿No son de esa religión? Porque eso de “No jurarás en vano” tampoco anda.

Dicen haber “ganado” unos pesitos pero nadie les cree, salvo el INDEC y los obsecuentes. Entonces ya no necesitamos el brasero con su monóxido de carbono, la luz y muchas frazadas, entramos en ebullición quemando nuestro interior. O sea, ¡levantamos bronca y presión!

Antonia M Juárez – General Pico, La Pampa.

Insensible

Es increíble ver hasta qué punto de insensibilidad ha llegado el ser humano. Nos han llegado fotos de África donde chicos, que solo son unos niños, se encuentren en un grado terminal de desnutrición. ¡Son solo huesos y piel! ¡Pero son humanos! Entonces nos revelamos y montamos en cólera. Ante esas imágenes, solo decimos “Y sí, hay hambre en el mundo” y en el interior pensamos “Es allá lejos” Toda comparación es odiosa, pero no podemos dejar de hacerla. Una presidente que no repetía el vestuario y lo comparamos con los chicos-esqueletos de nuestro Chaco y de África y hervimos de bronca. La simple vanidad, egoísmo y estupidez, que es mostrarse al mundo como la más “fashion”, habiendo personas que mueren de hambre. Pero eso es extensivo a una gran capa de la “sociedad”, “Necesito un par de zapatillas marca tal, ya que fulanita/o la usa” Y ni se inmutan ante las fotos de cadáveres andantes. Eso habla de la vacuidad de cerebros y sensibilidad. Pero se dicen cristianos.

¿Por qué no apadrinamos los niños de un villorrio de África enviando un sándwich de jamón o milanesa y una botellita de agua diariamente? NO TIENEN COMIDA NI AGUA Nuestros “hijos de cartoneros” son obesos viendo a los niños de esos lugares. Cuando se habla de que hay chicos que dicen “a mi esa comida no me gusta” todo se revuelve dentro nuestro. El agua la desperdiciamos, a la comida le hacemos una disección separando lo que gusta y lo que no. Y la tiramos. Un presidente dijo “la riqueza del pueblo se ve en los tachos de basura” o aproximado. Y tenía razón. Lo que tiramos sería un manjar para esas personas.

No nos quedemos en palabras, monopolio de políticos, hagamos algo. No dinero, un sándwich y agua y llevarla a esos niños. Pero hagámoslo ahora, no después. Se está jugando con la vida de seres humanos, iguales a nuestros hijos y nietos.

Bernardo Rivera – Zapala

Palabras

“La Argentina se convirtió en el caso más exitoso de devaluación del mundo” Lavagna el 27/11/2003

Algo nos suena mal. No digamos que nuestro “mate” está lleno de sabiduría, pero es como una nota discordante de un arpegio. Suena fuera de lugar. De lo “maravilloso” que era vivir en el 1 a 1, casi un empate, pasamos a “perder” por 3 a 1. ¿Y quiénes perdieron? Aquellos “ilusos” que “El que deposita pesos, tendrá pesos y el que deposita dólares, tendrá… ¿dolores?” Duhalde Enero 2002

Todavía vemos a los “buitres nacionales” corriendo tras sus ahorros, sus dineros y la Fe que pusieron en alguien. Por eso dijo otro: “Síganme que no los voy a defraudar” Menem 1989. Por suerte no lo hizo y aprendió la lección. Hoy, sentado en el Senado, no dice “Ni pio”, directamente no dice nada. ¿No estará “retratado” en la banca?

Los genocidas de jubilados están, pero no existen. Pero siguen extrayendo fondos privados para su uso personal. Están pagando sus delirios con dineros que aportaron y aportan los trabajadores. Y con jubilaciones de privilegio y de personas que no han aportado, compran las voluntades. Y como necesitan más para su “barril sin fondo” desprestigian a todos y la gente se pasa al reparto. Pero “el que parte y reparte, se queda con la mejor parte”

¿Alguien protesta? Y… tres “locos” sueltos.

No hay que hacer piquetes, sino ofrecerán o una embajada o un puesto público y chau reclamación.

Oscar L Guido – General Pico, La Pampa.

Calificativos

Póngale Ud. el calificativo a este caso. Para orientación pueden ser: ignorancia, intento de estafa, defraudación al Fisco, mala intención o apropiación ilegal de dineros públicos. Veamos el caso.

Algunas empresas de servicio facturan el impuesto según la Ley 25413, que grava a los depósitos y extracciones bancarias. Por cada operación, el titular de la empresa o particular, paga un 0.6% sobre el importe movido. Por lo que se traduce en un 1.2% por el total de sacar y poner dinero en un banco. La Ley establece que es a cargo del titular de la cuenta.

Telecom, lo cobra en la boleta sobre el total facturado al consumidor final. Por lo tanto el abonado lo paga religiosamente dentro de la factura. Y entonces ¿dónde está el “curro”?

Luego de averiguaciones, la empresa se escuda en que por convenio de privatización, todos los impuestos que se aplicasen a posterioridad, serían a cargo del consumidor. Si bien esto es discutible, un convenio no es superior a una ley y esta dice “… a cargo del titular…”, aceptémoslo transitoriamente.

Lo que no es discutible, si es que no ignoran la Ley, los montos del impuesto recaudado son aplicables al pago de otros impuestos. Por lo tanto si Telecom lo utiliza para cancelar otros impuestos, lo extrae de los consumidores y no se los devuelve al abonado en el momento que se lo acredita el Fisco. ¿Cómo se llama eso? Debemos pedir la devolución inmediata de los impuestos cobrados bajo en concepto de la Ley 25413, ¡YA!

Roberto Montezemolo – Villa Ballester.

Frases

“Más de lo mismo”, “Profundizar el cambio” y otras cuantas frases con las que se obtuvo el poder. Ahora veremos si las mayorías tenían razón o esa otra minoría desunida era quien sabía lo que vendría. Si esa frase de que no se pueden equivocar tantos es cierta, entonces ¿para qué tener más de 300 personas que dirán siempre sí en el Congreso? Fueron mayoría absoluta, entonces simplemente eran figuritas para nada. Si en minoría se hizo la voluntad de una persona, ahora será “más de lo mismo”

¿Hemos tenido cambios? Si los hemos tenido. Al FMI, que nos controlaba, lo despedimos pagándoles hasta el último dólar. No hemos querido más tutela y así hemos terminado. Nuevamente perdimos el tren. Se han dilapido fortunas en aras de la imagen de una fantasía. Se han aumentado las jubilaciones las cuales durante años no se hicieron. Pero continúan apoderándose de los fondos de los trabajadores. No se deben tomar decisiones sobre bienes de los ciudadanos. Los fondos de la ANSES no son estatales, son privados. Se los robaron sistemáticamente en todos los gobiernos. Ahora magnánimamente les “tiran chirolas” a quienes confiamos que los cuidarían durante 30 años. ¿Profundizarán los cambios? Entonces se llevarán todo.

José P Castelli – Esquel.

Antipolítica

Como afirmó con ácida lucidez Groucho Marx (intelectual y humorista estadounidense, 1890 – 1977), la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

Dejando de lado las enormes diferencias entre Mauricio Macri y Cristina de Kirchner y más allá de la inocencia de los crédulos, hay algo que hoy se sabe; que está en el aire: como bien definió en su momento Edmond Thiaudiere (filósofo y novelista francés 1837 – 1930), la política es el arte de disfrazar de interés general el interés particular.

En nuestro caso, el interés particular de las tres corporaciones que desde hace más de 7 décadas lucran a expensas del pueblo y comandan el hundimiento nacional como medio para lograrlo. Verdaderas oligarquías simbióticas: la de los empresarios prebendarios, la de los sindicalistas millonarios y la de los políticos profesionales.

Lo político es sin duda una gran ocupación, fuente de fortuna y modo de vida para mucha gente. Actividad que por cierto merece un capítulo medular en la aún inédita Historia Universal del Parasitismo.

Más una ocupación sin conexión alguna con el verdadero bienestar general ni con la evolución cultural de los ciudadanos, virtuosidades que sólo surgen del intercambio voluntario de un casi infinito número de intereses dentro de la comunidad, en pos de acuerdos que a todos y cada uno convengan.

Lo cierto y visible es que la política divide. Que no posee (en lo fáctico, más allá de bellos enunciados) vocación universalista y que, por el contrario, crea grietas.

Porque lo que une a los seres humanos es el ejercicio de la negociación de sus múltiples intereses en el respeto, la diversidad y la reflexión en base al diálogo, la justicia y la tolerancia. Seis ítems que están muy lejos de la actividad política real. Que es básicamente agresión coactiva de quienes tienen poder de presión en el nombre de algunos sobre todos los demás bajo el imperio de instituciones, estatutos y normas de relación no-voluntarias.

Bajo formas que no son contractuales; como deberían ser en una sociedad de personas libres, evolucionadas y responsables de sus actos, a tono con este siglo.

En la Argentina real, como norma general, la burocracia gubernamental a cualquier nivel genera oportunidades para que el poder de los intereses creados de nuestras tres oligarquías y sus factores de presión, influyan. Corrompan. Tuerzan las garantías teóricas del sistema. Frenen la meritocracia y abonen, deseándolo o no, la ineficacia, los sobrecostos, el nepotismo, la dádiva clientelar y las mafias criminales del capitalismo de amigos.

Es inevitable que estas oportunidades se generen, por más diferencias que haya entre las licencias éticas de un Estado macrista y otro kirchnerista. Y está en la naturaleza humana usarlas porque quienes son depositarios de poder gubernamental a cualquier nivel… no son ángeles sino simples mujeres y hombres, moralmente débiles.

Aunque pregone lo contrario, la política -globalmente considerada- garantiza en los hechos desde siempre y aún hoy que el hombre sea lobo del hombre y que, aunque disfrazada, impere la ley del más fuerte; de los monopolios (en particular los estatales) y de las transas en innegable detrimento de los más. De los débiles. De los ilusos. De los ignorantes. De los pobres.

Resulta claro que el poder político seguirá siendo agresión en tanto no se reduzca a formas de colaboración para la solución de problemas comunes, sin imperio alguno.

Y asimismo que la mejor forma de delegación del poder (de “democratización” de ese poder, si se quiere) es dárselo a las personas; al pueblo llano en un ámbito competitivo, voluntario y contractual de libre mercado.

No evolucionaremos por el camino (cristiano, gandhiano, budista, confuciano… ¿feminista?) de la no violencia hasta que cada lobo humano sea frenado y convertido en servicial cordero por el efecto de muchos iguales compitiendo -sin ventajas- con él por el favor de la gente en lo que sea que ofrezca o, lo que es lo mismo, por el voto diario de sus billeteras; sean estas grandes o chicas. De sus intereses personales, sean estos los que fuesen. No hay otra.

Esto es: poner el natural afán de diferenciación, ganancia y superación propio de creativos y empresarios, al verdadero servicio de la comunidad. Con inteligencia, sin coacción externa a sí mismos e incluso aunque ellos no lo desearen así.

Será el camino del fin de las 3 corporaciones parásitas que frenan a la nación. Y de su terrible faena de corrupción moral sobre millones de crédulos e “inocentes” votantes, convertidos en cómplices de sus latrocinios y en “inadvertidos” artífices del hundimiento argentino.

Justo J. Watson, desde el blog www.libertadynoviolencia.blogspot.com

 

Jueces

O somos tontos y el político se aprovecha o somos estúpidos ya sea por conveniencia o nacimiento. Pero ¿Quiénes son los que así nos consideran? Veamos algo que nos llena de indignación. Un abogado pasa a ser exitoso, cuando basado en subterfugios, chicanas, y/o mentiras, obtiene que los jueces, también abogados, fallen a favor de su cliente, aunque se sepa que es culpable. Además, según sea el delincuente, un fallo puede demorar muchísimo tiempo. Entonces ¿Dónde está la falla? Una persona que está permanentemente pensando y maquinando trapisondas, engaños y mentiras, para demorar y obtener un fallo a favor de un ex compañero de estudios, ese es el problema. ¿Cómo hacer cambiar la mentalidad de una persona, que siempre estuvo y está en una mentira, para que se transforme en honesta, impoluta y derecha? Ese cambio debería enseñarse desde la escuela, a niños que su ámbito familiar es de terror, y así tendríamos una sociedad más culta, instruida y honesta. Pero si lo que vemos es que “grandes” personajes del Poder Judicial, son simple embaucadores, coimeros, o sea delincuentes, lo hacen para pasar una vida de opulencia, todos querrán “prenderse” a esa forma de actuar. Desde el principio, los abogados no deberían ser jueces. Hagamos una carrera de jueces exclusivamente y tendremos la verdadera justicia.

Pedro S Arango – Añatuya.

Dichos

Siempre hemos creído en los dichos de nuestros padres. ¿O no? Solían decirnos que si mentíamos, nos saldría una joroba. ¿Será cierto? Si lo es, ¡ni trabajo que tendrán los traumatólogos con los funcionarios que abandonan el 10 de diciembre y también los que seguirán en el poder!

La tristeza es que “se profundizarán los cambios”, o sea ¿Habrá más mentirosos? Y el pueblo los votó, y lo sabían, pero se vendieron. Entonces, “no le echemos la culpa al chancho sino al que les dio de comer”

Volvemos a pensar si es lo que queremos para nuestros hijos y nietos. Es que estos nos pueden “devolver la tortilla” cuando le sacudamos una cachetada. Si las autoridades elegidas por la mayoría del pueblo mienten y se sabe que lo hacen, ¿con qué argumentos les retrucaremos a los chicos?

Si se ha puesto a esa gente, ¿serán todos iguales? Después se agotan los pasajes para Australia.

Josefa S Vargas – Villa Regina.

Faltazo

Durante el tiempo de secundario y universidad, tantísimas veces nos hemos pegado un “faltazo” Es que había que disfrutar de una tarde primaveral y se buscaba cualquier excusa. Por ejemplo que en Hungría se aplastaba la revolución con tanques rusos. O que había caído la legión de Batista en Cuba o que había muerto Stalin, también por la guerra de Corea o Vietnam. Algo trataba de justificar la inasistencia a clase. ¡Cómo nos costaba regresar a las aulas! Como las clases continuaban, se dejaban atrás muchas hojas del libro. Eran irrecuperables.

Al contemplar las acciones de los políticos que nos gobiernan, pensamos ¡cuántos “faltazos” se habrán pegado! Es evidente que muchísimas hojas de los libros se les pasaron y no se leyeron. Al rendir examen, se habrán gastado muchas velas y promesas para que el bolillero no cayera en los números que ni se tenía idea.

Entonces, al fracasar en los estudios, se dedicaron a la música de percusión y al canto. Y dale al bombo y a gritar estrofas. Pero aquel caudillo que se endiosó y todo era San…. dijo “Se terminó San Perón, hay que trabajar” Allí, en ese momento, se cayó del pedestal. Se le trajo para seguir con la vagancia y ahora los traicionó. Todos se pusieron en contra y los más acérrimos seguidores, fueron despedidos de la plaza. Hoy en el poder, tratan de emular al ex santo.

Domingos libres, feriados con cierre obligatorio y ni producir ni trabajar mucho. Así nos va.

Oscar L Guido – General Pico, La Pampa.

Drogas

Es una costumbre, buscar un culpable por las acciones que se hacen. Siempre hay que justificar y es mejor que otro sea culpable. Entonces debemos acusar a las profesoras de filosofía de lo que hoy somos. Ellas lo enseñaron.

Tenemos muchas premisas y buscamos una conclusión. Y comenzamos a analizar en procura de una solución. En casi todos los temas las personas son propensas a hablar y hablar, pero eso de hacer, no vale. Uno de los temas en que cientos de profesionales han elaborado informes, evaluaciones, simposios y reuniones, es el tema de la droga. Pero, ¿se quiere combatir? Veamos las premisas.

  1. A) La droga “pesada” no vale nada en origen. B) Produce ganancias siderales C) Si se gana, se vende D) El consumidor es un enfermo E) Por ser prohibida, es cara.

Si aceptamos que es barata en origen, “alguien” debería comprarla a esos precios. Si el drogadicto es un enfermo, lo debería tratar un médico. Entonces, bajo receta se vendería a precios bajísimos. Al dejar de ser negocio, nadie la promovería y se cortaría la cadena.

Fácil ¿no? Entonces vemos que no se quiere cortar el negocio de pocos. Pero ¡cuidado! Esa droga deforma genes y a nadie le ¿conviene? Y médicos y laboratorios y sanatorios. Sin enfermos, no hay ingresos. Sin traficantes no hay coimas ni guerrilleros. Resultado: No conviene combatir la droga, que se siga envenenando.

Bernardo Rivera – Zapala

Desencanto

Recordamos aquella película de la década del 60, sobre el tema de una persona italiana, que fallecía y sus vecinos, “arreaban” con todo lo que poseía. Era una realidad total ya que esa persona no necesitaría más lo material. También los recuerdos van hacia lo sucedido durante la guerra en Europa. Las personas debían sobrevivir y se desprendían de sus “tesoros”, por lo que quisieran darle.

¿Estaremos reproduciendo lo mismo en el país? Ya artículos que se compran, son los de tercera y cuarta calidad. Pero hay que cubrirse, para presentarse ante cualquier trabajo y es donde comienza el “tironeo” El empleador ya no selecciona lo mejor, sino lo más barato. Ahí está el desencanto de la juventud, por la falta de incentivos para estudiar y superarse. Entonces, se cae en la fácil, que es buscar la muerte, a través de la droga.

Mientras no se tenga el control, vía no de la policía, sino de los médicos, habrá más y más consumo. Pero,… ¿y el negocio? Todos están involucrados, tal vez políticos, FFAA y hasta la Justicia, que mientras no se aplique lo más común en USA, que es la declaración de “Ingresos y egresos” Form 1040, nadie sabrá nada y todos se cobijarán bajo la AFIP, que controlará a nadie.

Felipe J Enrich – Corrientes

 

Frágiles

¿Cómo es posible que los seres humanos seamos de tan frágiles memoria y especialmente los argentinos? Y veamos. En 1974 pedíamos a gritos que los militares terminaran con el caos que era la inseguridad total. Los asesinatos, los secuestros, los asaltos eran cosas de todos los días. No existían los piqueteros, pero si los montoneros. La impunidad en que se vivía impedía cualquier emprendimiento. Y vinieron los militares y hubo abusos.

De una deuda externa de más o menos ocho mil millones de dólares nos fuimos a casi cincuenta y seis mil millones. Tuvimos seguridad dentro de una inseguridad, ya que los militares pasaron a ser intocables. Con el tiempo aparecieron los buitres de siempre.

En 1989, los papeles de la deuda externa estaban cotizados en el mercado de Nueva York entre $ 0.28 y $ 0.35 de dólar. En ese momento una persona compró deuda a esos valores, trajo los papeles y los canjeó a valor de $ 1.00. El Banco Central puso los pesos y esta persona compró industrias como Oleaginosa Río Cuarto, la Aceitera de Berrotarán y otras cuantas industrias más. Lo hizo con el dinero nuestro ya que la inversión fue mínima. Cuando recuperó lo invertido y sacó una suculenta ganancia, mandó todo a la quiebra y se fue del país.

¿Quién le ha pedido cuentas? La Justicia cuando es lenta, no es Justicia. Y esa persona disfruta en Suiza los beneficios escandalosos de una especulación financiera. Hoy lo hemos pasado al archivo de la memoria y por lo tanto estamos propensos a repetir nuevamente los mismos errores.

Pedro L. Maldonado – Córdoba

 

El error de Alfonsín

Algo que hay que reprochar al Dr. Alfonsín, fue su error garrafal de enfrentarse a los “mafiosos” de los sindicalistas. Primero les dio lo que los militares le habían quitado que fue la obligatoriedad de “darles” el 2% de todos los salarios, a los sindicatos.

Luego, al mejor estilo actual, le “mordieron la mano” y “le comieron el brazo”. Le movieron el piso, con huelgas, paros, etc. a fin de mantener su poder junto a la presidencia. Instalado este, despidieron 30.000 ferroviarios y no hubo ni quejas ni reproches. Hoy estamos en lo mismo.

Mientras la “mano negra”, que son los sindicatos parasitarios, no se les permita estar en las sombras para ¿robar?, el país no tendrá paz ni avanzará. Triste pero es la realidad. Pero lo vemos en ciertos países como ser China, Rusia, Cuba, Venezuela, y muchos otros, que pregonando la defensa de los trabajadores, ¿cómo hacen ya que están prohibidos? Y los peronistas, ¿Qué?

Pedro S Arango – Añatuya

 

El Poder de la Esperanza

Sucede de tanto en tanto a lo largo de la historia, que “los de abajo” toman finalmente sus cuerdas y proceden a ahorcar a “los de arriba”. Quiebres que se verifican cuando las diferencias de fortuna y bienestar son demasiado grandes pero sobre todo cuando los desfavorecidos sienten que se quedan atrás, sin oportunidad de avanzar.

La insurrección prospera entonces y se ven cosas como el sangriento terrorismo de Estado acaecido durante el famoso “período del terror” de 1793/94 a poco de triunfar por las armas la Revolución Francesa, o el actual terrorismo de Estado de Venezuela a través del voto inicial en favor de la revolución chavista, con el apoyo de masas sin esperanza de las barriadas más pobres de sus ciudades.

Para las élites pensantes, el modo de desactivar bombas tales, que casi sin excepción conducen a calamidades peores de las que las motivaron (revoluciones rusa, cubana y sandinista, por caso), está en entender a tiempo el alcance de las palabras “sin oportunidad de avanzar”.

En Argentina, perdida la cultura del trabajo (como ya se perdió para un tercio del electorado, y en aumento), el votante empobrecido sólo atina a ver la enorme cantidad de dinero tirada por el gobierno en “política” y subsidios y la gastada por los ricos en sus lujos, concluyendo en el erróneo “la plata está; sólo es cuestión de recaudarla con firmeza, repartirla bien y que me llegue mi parte”.

De ahí a desencadenar a través del voto un efecto dominó que nos lleve a Argenzuela -al modelo madurista de ruina y éxodo- a través de una escalada de acciones directas autocebantes, hay sólo un paso.

Uno que bien podría dar nuestro electorado en Octubre y cuya probabilidad de ocurrencia podría atenuarse -aún con nuestra cultura del esfuerzo tan lastimada- si una mayoría de las familias que desde hace décadas vienen cayendo, percibiera con nitidez y realismo una luz al final del túnel.

Paso que incluso podría revertirse haciendo de nuestra Argentina una verdadera tierra de oportunidades si percibiesen no solo una luz sino todo un abanico de luces libertarias para emprender, trabajar y crear sin palos impositivos, legislativos ni laborales en la rueda.

Es obvio por comprobable que la planificación central de la economía no funciona. Que su fiscalismo, burocracia y reglamentarismo cerril no funcionan. Que la dádiva, las prácticas corruptas, la tergiversación docente de los valores y el clientelismo no funcionan. Que la progresiva clausura de libertades individuales y de derechos de propiedad y disposición que venimos votando desde hace décadas, no funcionan; que han arrastrado a todos hacia abajo y que han elevado solo a los políticamente conectados.

Nuestro gran país no funciona. Todos podemos percibirlo.

Y también percibimos que a caballo de la ignorancia y de su hija, la desesperanza, avanza una marea conceptual socialista que clama por “más impuestos a la riqueza”.

Sin enterarse de que en el otrora paraíso socialista europeo, hoy ultra endeudado, cada vez más países retroceden asustados desde las antiguas prácticas del Estado Providencia. Ni de que 9 de ellos ya eliminaron los tan “políticamente correctos” (en realidad sumamente estúpidos) impuestos a la riqueza, tras comprobar el daño que causó a sus economías la fuga de emprendedores y de capitales: una marea de verdaderos exiliados fiscales; fortunas y cerebros que huyeron (y aún huyen) en busca de mejores garantías a la propiedad honradamente adquirida y de un clima de negocios más abierto.

La mismísima y supuesta “Tierra de la Libertad”, Estados Unidos, sufre hoy (tras décadas de dirigismo, burocracia y fiscalismo crecientes) una epidemia de candidatos socialistas del partido Demócrata que, a caballo de encuestas favorables, se proponen a cargos públicos para los comicios del 2020 prontos a dar el golpe de gracia a la otrora meca del capitalismo.

¡Bien! Ya que los argentinos al parecer resentimos, odiamos (¿envidiamos?) tanto a los norteamericanos, qué mejor oportunidad de “revancha” que extender una alfombra roja a todos sus emprendedores, innovadores, creativos, científicos, filántropos, hacedores y capitalistas inversores, invitándolos a mudarse al sur con sus millones y sus tecnologías. Instándolos a construir su sueño americano… libre, poderosa, audazmente desde aquí.

¿Qué mejor “venganza” y giro de la historia que absorber en nuestro directo beneficio sus mejores energías, sus mejores mentes e ideas, dejando que la nación del norte se seque y consuma en su propio horno estatista mientras nosotros, ya más sabios (o escaldados), nos alejamos de él?

El master plan que despeje con decisión las barreras impositivas, laborales, previsionales y regulatorias que están impidiendo tal curso de acción debería ser explícito. Y de absoluta prioridad para quienes nos gobiernan.

La antes mencionada “oportunidad de avanzar” para los desmoralizados compatriotas que hoy sólo atinan a prever un voto en favor del modelo chavista está en la posibilidad claramente entrevista de un gran boom económico, de una gran inyección de inversiones productivas y de emprendedorismos de base operando sin trabas a todo nivel.

Para ello, deben internalizar un hecho histórico: que la riqueza legítima que fecunda al resto siempre ha sido acumulada antes por pequeñas minorías movidas por el talento, la ambición, el esfuerzo y, por qué no, la suerte.

Y que es posible que esas personas se enriquezcan más cada vez, desde el momento en que acceden a la capacidad de reinvertir con eficacia (cuando el Estado-croupier no se lo lleva) casi todo su patrimonio “sobrante”.

Beneficiando de paso la actividad económica de su entorno en un efecto no sólo de “derrame” sino multiplicador… a escala impredecible. Mayor cuanto más riqueza creen para sí esta clase de empresarios proactivos.

Si una persona de clase asalariada quisiese invertir, comenzar un nuevo negocio, adquirir nuevas habilidades y progresar podría hacerlo interactuando en un entorno así; inverso al actual y de ingresos incrementados,  ya que sería uno donde empleados y salarios serían los ítems demandados en tanto empresas y empleadores pasarían a ser… ¡los ofertados!

El desastre no es lo que podría sobrevenir de sacarle el dogal del cuello, el bozal del morro y la mochila del lomo a la gente de a pie (al capitalismo popular) en nuestro país.

El desastre y su pendiente infernal, señoras, señores, es lo que tenemos hoy mismo frente a nuestros ojos en el cercano espejo venezolano.

En el reflejo posible de la “conurbanización” final de toda la Argentina a una sola e inmensa villa miseria.

Justo J. Watson – Desde el blog www.libertadynoviolencia.blogspot.com

 

Culpables

Es una costumbre, buscar un culpable por las acciones que se hacen. Siempre hay que justificar y es mejor que otro sea culpable. Entonces debemos acusar a las profesoras de filosofía de lo que hoy somos. Ellas lo enseñaron.

Tenemos muchas premisas y buscamos una conclusión. Y comenzamos a analizar en procura de una solución. En casi todos los temas las personas son propensas a hablar y hablar, pero eso de hacer, no vale. Uno de los temas en que cientos de profesionales han elaborado informes, evaluaciones, simposios y reuniones, es el tema de la droga. Pero, ¿se quiere combatir? Veamos las premisas.

  1. La droga “pesada” no vale nada en origen. B) Produce ganancias siderales C) Si se gana, se vende D) El consumidor es un enfermo E) Por ser prohibida, es cara.
  2. Si aceptamos que es barata en origen, “alguien” debería comprarla a esos precios. Si el drogadicto es un enfermo, lo debería tratar un médico. Entonces, bajo receta se vendería a precios bajísimos. Al dejar de ser negocio, nadie la promovería y se cortaría la cadena.

Fácil ¿no? Entonces vemos que no se quiere cortar el negocio de pocos. Pero ¡cuidado! Esa droga deforma genes y a nadie le ¿conviene? Y médicos y laboratorios y sanatorios. Sin enfermos, no hay ingresos. Sin traficantes no hay coimas ni guerrilleros. Resultado: No conviene combatir la droga, que se siga envenenando.

Bernardo Rivera – Zapala