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“El presente es Pasolini no Croce” y una serie de Comentarios imperdibles:

“Fieles a nuestra partida de nacimiento” – “El Siglo que no arranca” – “Demasiado duro es el lenguaje” –“Merece la pena la vida de Chopin?”  de http://www.paginasdigital.es

Fieles a vuestra partida de nacimiento por José Luis Restán

La entrada del año nuevo ha tenido un significado muy especial para once monjas anglicanas dela Comunidadde Santa María Virgen, pertenecientes al convento de Wantage, en Oxfordshire. En este caso, año nuevo sí ha significado vida nueva, aunque eso no implique ruptura con el pasado sino más bien profundizar en un camino hace tiempo emprendido. El 1 de enero de 2013, estas monjas han sido recibidas en la plena comunión dela Iglesia Católicapresidida por el Sucesor de Pedro, constituyendo una nueva comunidad cuyo título es el de “Hermanas dela Bienaventurada VirgenMaría”, insertada dentro del Ordinariato de Nuestra Señora de Walsingham.

Hace ya más de dos años que Benedicto XVI estableció, a través dela Carta Anglicanorumcoetibus, un camino que permite a los fieles anglicanos integrarse plenamente en el hogar dela Iglesia Católicaconservando algunos elementos de su tradición litúrgica y teológica. Para ello se han ido creando diversos Ordinariatos en Inglaterra, Estados Unidos (que de momento acoge a los fieles de Canadá) y Australia (en el que se integran los procedentes del Pacífico). Desde entonces se han integrado personas de la más diversa condición: obispos, sacerdotes y laicos. La novedad de lo sucedido este 1 de enero es que se ha incorporado por primera un grupo de monjas que además permanecerán juntas formando una nueva comunidad bajo la regla de San Benito.

Al recibirlas enla Iglesia Católica, el responsable del Oratorio de Oxford, Daniel Seward, les recordó que “no os unís a algo ajeno o extraño, sino a vuestra propia partida de nacimiento”. Y añadió que con este paso, realizado con plena conciencia y libertad, se hacían uno con San Gregorio el Grande, San Agustín de Canterbury, San Benito, San Eduardo el Confesor, y todos aquellos hombres y mujeres que a través de los siglos han sido signo de la providencia de Dios.

El camino de estas monjas, como el de otros hermanos anglicanos que en estos años han entrado en el hogar dela Católicaha estado marcado por una seña de inequívoca autenticidad que se refleja en sus gestos y palabras. En primer lugar hay que subrayar que no se trata de una huida ni de la búsqueda de un lugar bajo el sol. Se trata de una peregrinación hasta el fondo de su propia experiencia cristiana, como sucedió en el caso del beato John Henry Newman, que descubrió enla Iglesia Católicala única posibilidad de custodiar y fructificar la experiencia de fe germinada en el anglicanismo. Pero que nadie se engañe, hoy como ayer es un camino que implica renuncias dolorosas a seguridades bien ganadas, y que significa para muchos un nuevo inicio cuando tienen ya sesenta, setenta u ochenta años, como es el caso de una de las religiosas de Wantage.

Es cierto que la paternidad de Benedicto XVI ha dispuesto una estancia dentro de la gran casa dela Iglesiaen la que preservarán la riqueza de su tradición, pero eso no les pone al resguardo de suspicacias de allá y de acá, ni resuelve cuestiones que pueden tener su carga de angustia, como la falta de una vivienda que las nuevas hermanas deberán buscar, o la pérdida de oficios y responsabilidades adquiridas. Una de las monjas que ahora forman el nuevo instituto había recibido la ordenación sacerdotal enla Comunión Anglicana, pero ha explicado que la llamada a la unidad ha sido la principal motivación de su paso, y que todo lo que impida este proceso no puede venir de Dios, y por tanto es un obstáculo que debe ser removido. Ahora su principal tarea será la oración por la unidad y el testimonio de que es posible vivirla sin perder nada de la riqueza auténticamente cristiana del anglicanismo. El camino será largo y en algunos momentos será también áspero, pero la alegría de poder vivir la fe en toda su amplitud, dentro de la plena comunión dela Iglesia, supera todos los obstáculos.

El siglo que no arranca

Acaba 2012 y el siglo no termina de arrancar. El siglo XX empezó tarde, con la guerra del 14, y terminó pronto, con la caída del muro de Berlín en el 89. Se van cumpliendo años y este siglo XXI no acaba de adquirir una personalidad definida. Nos pareció que el atentado de las Torres Gemelas había supuesto el inicio de una nueva era. Sin duda provocó una gran convulsión. Pero la retirada de las tropas de Iraq hace un año y la inminente salida de Afganistán ponen de manifiesto hasta qué punto todo sigue igual. La presencia occidental en la zona ha servido para poco, si acaso ha empeorado la situación.

El año que despedimos prometía mucho en dos de los polos más influyentes del mundo, en Estados Unidos y en China. La celebración del XVIII Congreso del Partido Comunista Chino, en el que Xi Jiping ha remplazado a Hu Jintao, no ha traído apertura alguna. En las próximas décadas el mundo será mucho más asiático, lo que quiere decir que será mucho más chino. Cada vez se hacen más evidentes las debilidades de una economía basada en el capitalismo de Estado. Sabemos que el régimen es profundamente corrupto y que el crecimiento de los últimos años ha aumentado la desigualdad. Las protestas sociales se suceden. No hay avances en el terreno de las libertades. Yla Iglesiano es una excepción, las esperanzas que surgieron hace algunos años se han frustrado. La intervención de Benedicto XVI el 25 de diciembre reclamando respeto a los derechos de los creyentes reflejan hasta qué punto la situación es grave.

Vamos a tener más China en el planeta, lo que significa más comunismo, un régimen y una ideología del siglo XX que a los europeos nos parece superada pero que tiene mucho peso. La gran incógnita es si el creciente peso dela India, la mayor democracia del mundo, puede servir de contrapeso al totalitarismo amarillo. India es un subcontinente y no ha resuelto aún la amenaza de un nacionalismo hindú destructivo.

La campaña electoral estadounidense nos ha revelado hasta qué punto los referentes políticos están agotados en ese país. La creciente polaridad entre republicanos y demócratas no ha engendrado novedad alguna. Muy al contrario. Afortunadamente hay un consenso en aplicar una política monetaria que inyecte liquidez en el sistema y eso mantiene a raya la crisis que estalló con las subprime sin que pueda decirse que ha quedado superada. Los republicanos están noqueados, repiten las fórmulas de Reagan y no se han dado cuenta de que el país ha cambiado y de que cada vez está más en manos de los hispanos. Las negociaciones para evitar el abismo fiscal han puesto de manifiesto hasta qué punto Obama está amortizado antes de comenzar su segundo mandato. De pocos presidentes se ha esperado tanto y pocos han dado tan poco. Obama no ganó las elecciones, las perdió Romney. El presidente no tiene ideas. La única bandera que ha levantado con claridad es la de un radicalismo a la europea que incluye matrimonio homosexual y limitación de las libertades de las iglesias.

La vieja Europa y la nueva América

El matrimonio homosexual durante2012 haunido al conservador británico Cameron y a la izquierda francesa de Hollande. Los últimos doce meses han acrecentado aún más si cabe el agotamiento ideológico de la izquierda y de la derecha del Viejo Continente. La gran promesa dela Big Societybritánica se ha desinflado. La victoria de Hollande en mayo suponía para muchos la esperanza de que una socialdemocracia renovada tuviera algo que aportar. Pero en pocos meses el presidente de la república ha puesto de manifiesto que no traía nada bajo el brazo, sólo radicalismo rancio. En el Viejo Continente no hay ni ideas ni alternativas claras a una disolución del Estado del Bienestar. A pesar de que la globalización lo ha hecho insostenible, la opinión pública se aferra a él sin querer ver la realidad. Sólo queda el proyecto dela Unión Europeaque gestiona casi en exclusiva Alemania, según sus criterios monetarios y sus dogmas económicos. En el último Consejo Europeo del año ha quedado claro a qué ritmo y cómo va a crecerla Unión: Alemania al final aceptó la necesaria supervisión bancaria pero con retrasos y dejando al margen a sus cajas de la supervisión. Más que seguir un modelo ideal, Europa sigue el subconsciente germánico de postguerra convertido en sistema. Mejor es eso que nada.

Tampoco en 2012 el siglo ha terminado de arrancar en el cuarto polo del planeta, en Oriente Próximo y en el mundo árabe, La primavera 2011 anunciaba un cambio de protagonistas: la gente joven, las clases ilustradas, los que tenían hambre se hicieron durante algunos meses con la escena. Pero lo que ha sucedido en Egipto y en Siria ha puesto de manifiesto hasta qué punto las transformaciones profundas requieren tiempo. El referéndum constitucional de diciembre en el país de los faraones ha confirmado que Mubarak ha sido sustituido por una alianza entre los Hermanos Musulmanes y el salafismo que no va a suponer ninguna apertura democrática. La guerra civil en Siria no es una guerra de liberación, es la guerra de siempre entre los suníes y los chiítas, la guerra entre Arabia Saudí e Irán. La inmigración masiva de los cristianos no es una anécdota. Significa la disminución del pluralismo y un avance del islam político e ideológico en detrimento del islam del pueblo, el verdaderamente religioso.

Este año ha ido emergiendo con más claridad un quinto polo. América Latina ha reclamado la atención mundial por un crecimiento económico más que notable. México y Brasil se erigen como locomotoras. Parecen dejar atrás la resaca ideológica de los años 80 y muestran vigor y frescura social. Pero la victoria del PRI y su vuelta al poder sigue siendo un gran interrogante para la deficiente democracia del gigante centroamericano. La violencia y la desigualdad pesan como dos grandes fardos.

En este mundo y en este siglo, multipolar y sin grandes sistemas de pensamiento que sirvan de referencia, cobran especialmente actualidad las palabras que escribió MacInTyre al acabar su obra Tras la virtud: “siempre es peligroso hacer paralelismos históricos: No obstante hay ciertos paralelismos entre el momento actual y el Imperio romano en decadencia. Se dio un giro entonces cuando hombres y mujeres de buena voluntad dejaron de identificar la continuidad de la comunidad civil con el mantenimiento del imperio. En su lugar se dedicaron a buscar la construcción de nuevas formas de comunidad”. Que es como decir que aquel como este es el tiempo de la persona. La persona, acompañada en comunidad, es la que puede tomar iniciativa y construir en este siglo nonato.

 

¿Merece la pena la vida de Chopin? Por Juan Carlos Hernández

Ante una pregunta de Laia Ortiz, diputada de ICV, el Gobierno ha asegurado que “no se sostiene” que haya consecuencias “negativas” para la salud de la mujer si continúa con un embarazo no deseado. Se espera, con inquietud, la reforma de la ley del Aborto y ambos frentes afilan sus espadas con sus argumentos a favor y en contra. Es verdad que hay una deslealtad última con la realidad en la postura proabortista al negar el dato objetivo de la vida, pero en muchas ocasiones el debate sobre al aborto puede caer en el riesgo de no descender a la experiencia del hombre.

¿Qué le puede llevar a una madre a tomar la decisión de abortar? En el fondo, muchas veces, el problema se juega en la incapacidad del hombre moderno y en su soledad para afrontar la dureza de la vida. En Páginas Digital hemos hablado con dos familias que nos cuentan su experiencia. ¿Es posible en medio de una enfermedad grave del feto seguir adelante con un embarazo y que en medio de esas circunstancias haya una experiencia de bien en sus vidas?

Ana y Vicente, tienen cuatro hijas: una sobrina adoptada, Marta que falleció a los seis meses de edad, Sara y Daniela. Ambos padres son portadores sanos de una enfermedad genética, de la que sus hijos tienen un 25% de probabilidades de adquirir, y que en su caso, las tres hijas biológicas han desarrollado.

María José y Javier son padres de 3 hijos. La última, de casi 9 años, nació con una gravísima malformación cerebral congénita, de la que tuvieron pleno conocimiento en la semana 20 del embarazo.

Frente a un embarazo donde el “mundo” diría hay que abortar. ¿Por qué decidieron continuar con el embarazo?

Con nuestra primera hija, nos explican Vicente y Ana, no supimos nada hasta que nació, con la segunda, desde el primer momento supimos que venía enferma y con la tercera, que fue un “imprevisto”, nos negamos a realizar ningún tipo de prueba prenatal ya que acarreaba un riesgo para el feto, que no aportaría ningún beneficio al no existir solución para su enfermedad.

Para nosotros, con todo el drama y sacrificio que supone tener un hijo enfermo (en este caso tres), son un regalo que nos viene dado y que nosotros no decidimos. Esto no significa que no haya una responsabilidad frente a la paternidad y que a nosotros nos de lo mismo engendrar hijos aún a sabiendas de la probabilidad de portar una enfermedad. La vida de mi hija y la mía no viene resuelta porque no traiga dificultades. Es un bien estar sano, pero cada persona, cada una de mis hijas, desean algo más en la vida: ser felices.

Uno puede vivir hasta los 99 años sano y no saber para qué mereció la pena la vida, no haber sido realmente feliz. Lo importante es que vivamos lo que vivamos estemos agradecidos y sorprendidos de la vida”.

Javier y María José nos cuentan: Si no tuvimos ninguna duda de querer seguir adelante con el embarazo, cuando el pronóstico era que tendría gravísimas lesiones y una muy baja esperanza de vida, fue porque para mi marido y para mí lo que más importa en la vida es ser queridos. Pues bien, hoy ella tiene casi 9 años, va en silla de ruedas y no puede sostener la cabeza, es ciega y sorda. Lleva pañal, y se alimenta con purés, y no sin dificultades. Tiene crisis epilépticas con asiduidad. Ha pasado por el quirófano unas cuantas veces, y en el hospital, cada año, pasamos una temporada. Nueve años después volveríamos a tomar la misma decisión sin duda alguna. Que ella sufre, y nosotros, toda la familia, sufrimos con ella, es evidente. Pero, ¿quién no sufre en la vida? ¿Es el sufrimiento un motivo para privar a nadie de vivir?

¿Qué experiencia de bien habéis experimentado en vuestras vidas con esta decisión de seguir adelante con el embarazo?

Te respondo con dos experiencias, nos dice Vicente, todavía para mí es imposible de explicar: cuando nos llamaron del hospital para comunicarnos que nuestra hija Marta había fallecido después de seis meses de batalla con los médicos, y bajábamos hacia el hospital nos sorprendimos viendo que nuestro sentimiento no era de rabia o desesperación, sino de un agradecimiento a lo que había sido la vida de nuestra hija. ¡Estábamos sorprendidos! ¿¡Cómo podíamos estar agradecidos en ese momento?!

También cuando las veo jugar, estudiar, discutir entre ellas, planear su viaje de fin de curso, hacer una vida “normalizada”, aunque condicionada por las medicaciones y las consultas médicas, sé que su vida vale por el simple hecho de existir, aún con todo el sufrimiento vivido y todo el sacrificio diario, constatamos que ha sido un bien por una sencilla razón: que vivimos agradecidos a la vida, no nos hemos vuelto escépticos sino todo lo contrario, y esto es un hecho incontestable.

¿Podríamos afirmar que la existencia del compositor Chopin ha sido un bien? Recientemente se ha descubierto que no falleció a los 39 años debido a tuberculosis, sino afectado del mismo problema de nuestras hijas.

Nos contesta María José: ¿Es que dentro del sufrimiento no se puede experimentar también el cariño y el gusto por la vida?. Nuestra hija disfruta cuando la acaricias, cuando come un postre rico o cuando la llenamos de besos.

Expresa su bienestar como también el malestar. Sabe que es querida. Nadie le podrá quitar nunca eso. Es una persona con la misma dignidad y derechos, ni más ni menos, que si hubiera nacido sin una malformación. Nuestra vida sería menos complicada y quizá más cómoda sin esta situación, pero no más feliz.

Todo lo que hemos recibido en estos años es impensable. Una unidad mayor en nuestro matrimonio, una mayor conciencia de nuestra tarea en la vida, una serie de relaciones importantes que han surgido, el experimentar como cada día somos cuidados y sostenidos. En fin, una gran gratitud.

 ¿Qué les ha ayudado a afrontar toda esta situación?

No tema al dolor porque no tenga una explicación para él, ni una solución, le espetaba María José a un médico proabortista. Simplemente mírelos, sorpréndase de su existencia, escúchelos e interésese por ellos. Y entonces, algún día quizá pueda comprender la belleza que estas vidas encierran. Yo le invito cuando quiera a conocer nuestra familia.

Para afrontar esto tienes que reconocer tu pequeñez y abrirte a la misericordia de Dios. De esta forma, descansando en El, te sorprendes viéndote entero ante situaciones límite. Es El quien lo hace. Si te apartas, decaes.

Para nosotros, nos relata Vicente, está claro que no ha sido, y sigue siendo, nuestras fuerzas. Es imposible poder seguir mirando la vida con positividad cuando vas viendo a tu hija que, poco a poco, se va yendo. Sin embargo es un hecho, una cosa que ha sucedido, innegable a nuestra experiencia, que junto a la nostalgia de no tener a Marta correteando entre nosotros y el sacrificio de cada día con sus dos hermanas, seguimos agradecidos y afirmando que la vida es un regalo. Y este hecho sólo puede suceder porque Otro, Dios, lo hace posible a través de la compañía incansable y la oración de los amigos, donde descubrimos la alegría de vivir. Sin este rostro amigo de Dios, sin esa fuerza imposible para el hombre, no sé que habría sido de nosotros.

El obispo prisionero y la historia del Rey ‘sin poder’ por José Luis Restán

A nadie ha pasado inadvertido el pasaje del Mensaje Urbi et Orbi en el que Benedicto XVI ha pedido que “que el Rey dela Pazdirija su mirada a los nuevos dirigentes dela República PopularChina en el alto cometido que les espera”, para añadir a continuación su deseo de que valoren “la contribución de las religiones, respetando a cada una de ellas, de modo que puedan contribuir a la construcción de una sociedad solidaria, para bien de ese noble pueblo y del mundo entero”. Estas palabras colocadas en un discurso que llega a millones de personas en todo el mundo a través de la televisión, no suponen un mero gesto de cortesía. Con ellas el Papa no sólo reitera su conocida defensa de la libertad religiosa sino que invita a los nuevos dirigentes de Pekín a iniciar un cambio que hasta ahora ha producido una mezcla de temor y ansiedad a las sucesivas generaciones de líderes chinos.

El contexto es tremendamente difícil y se resume en un nombre, el del obispo Taddeo Ma Daqin, ordenado el pasado 7 de julio como auxiliar de la populosa diócesis de Shangai, que fue detenido al día siguiente de su consagración episcopal y permanece aislado en dependencias del seminario de Shesan bajo custodia policial. Su delito fue clamoroso: expresar públicamente su fidelidad al Papa, anunciar su baja enla Asociaciónde Católicos Patrióticos y rechazar que le impusieran las manos varios obispos excomulgados. Demasiado para las tragaderas de un régimen que oscila entre leves atisbos de cambio y el horror a perder el control de todos los resortes. Un régimen que sabe lo correosos que pueden ser unos católicos probados por años de cruel persecución y que no se decide a dar el paso de reconocer su plena ciudadanía, para que estos contribuyan, como dice el Papa, a la construcción de una sociedad solidaria.

Algunos analistas han señalado que el ensañamiento con Mons. Ma Daqin, al que de forma grotesca se le acaba de “revocar” el mandato episcopal, se explica por el contexto de los meses previos a la elección de la nueva leadership china. El propio cardenal Joseph Zen, martillo del despotismo de Pekín y crítico de algunas aperturas propiciadas porla Secretaríade Estado dela Santa Sede, reconocía recientemente que las medidas contra el obispo Ma Daqin no son imputables a los nuevos dirigentes, y que más bien se trataría de condicionarles ante cualquier cambio de ruta. Habrá que ver hasta qué punto las promesas de respetarla Constitución, proclamadas por el nuevo Secretario General  Xi Jinping alcanzan a este agujero negro de la libertad religiosa.

Mientras tanto el pueblo católico sabe lo que está sucediendo y no se deja engañar. Y así, corre de boca en boca, y también a través del papel y de la red, una carta enviada al obispo detenido por un fiel que se protege bajo el seudónimo de Little lamb. La carta escrita con motivo dela Navidadrinde homenaje al testimonio de fe, de esperanza y caridad ofrecido desde su aislamiento por el joven obispo Ma Daqin. En ella se refuta la idea de un catolicismo a la china, separado del vínculo con el apóstol Pedro: “Nuestra fe católica es una, santa, católica y apostólica, ella se manifiesta en su universalidad que incluye la comunión y la unidad conla Santa Sede; la fe católica requiere sólo “Amor”, por esto nuestra regla de vida es amar a Dios, amar ala Iglesia, amar a la nación, amar al pueblo e incluso amar a aquellos que nos hieren”.

En otro pasaje la carta denuncia que como Jesús, el obispo Ma Dain sufre “sin haber cometido delito alguno”, pero explica que vive la restricción de su libertad como una forma de hacer penitencia por nuestra Iglesia en China”, y recuerda tantas laceraciones en el cuerpo dela Iglesiaa lo largo de su historia y tantos enemigos que han intentado someterla o reducirla a instrumento de sus planes. “Y sin embargola Iglesiasigue viva hoy bajo la guía del Espíritu Santo”.

La carta no deja de dirigirse directamente al nuevo líder Xi Jinping advirtiéndole que a su alrededor pululan los que pretenden impedir sus promesas de respeto ala Constitución, que consagra la libertad religiosa, lo que conduciría a un descrédito mundial a la nación y a sus líderes. No obstante es difícil saber qué piensan los nuevos jefes del Celeste Imperio, encargados de gestionar una compleja herencia. Un informe de la inteligencia norteamericana data en la tercera década de este siglo el sorpasso que colocará a China a la cabeza de la economía mundial, pero también advierte de graves desequilibrios demográficos y regionales, tensiones que hacen especialmente frágil al coloso asiático. En este contexto la libertad religiosa es una variable que los líderes chinos no terminan de descifrar. Benedicto XVI ha querido ayudar explicando que en la ecuación de la nueva china ese factor lo sería de paz, armonía y vertebración social.

En cualquier caso, prefiero concluir este artículo conla Navidaddel obispo Ma Daqin, recordando el pasaje en el que el desconocido Little Lamb recuerda que “la cruz es el fundamento y el vértice de nuestra fe, y sólo aquellos que quieren con sinceridad portar la cruz podrán tener fe, esperanza y caridad”. Y como dice el Papa en “La infancia de Jesús”, siempre habrá poderes que “no toleran ningún otro reino y desean eliminar al rey sin poder, cuya fuerza misteriosa temen… un reino que no está construido sobre el poder mundano, sino que se funda únicamente en la fe y el amor, y por eso es la gran fuerza de la esperanza en un mundo que tan a menudo parece estar abandonado de la mano de Dios”. Así sucede hoy en China, así sucederá hasta el final. Feliz Navidad, obispo Ma Daqin.

Demasiado duro es este lenguaje por José Luis Restán

Como si de una ley inscrita en la naturaleza se tratara, a los momentos de reconocimiento y éxito que el Sucesor de Pedro alcanza según lo humano, le siguen  acometidas brutales de los diversos poderes del mundo. Ha sucedido ya cientos de veces, y sucedía de nuevo el pasado fin de semana a cuenta de un párrafo de su Mensaje parala Jornada Mundialdela Paz. Desdeluego que existen muchos factores: la existencia de temas-tabú prohibidos por la cultura dominante; el virus anticatólico, que como dice el escritor Pieter Viereck es como el antisemitismo de los intelectuales”; ¿y por qué no reconocerlo?, la falta de una adecuada y previsora presentación de los textos del Santo Padre, que prevenga (al menos en cierta medida) el corta-pega malintencionado y las previsibles manipulaciones.

Lo cierto es que tras las portadas del apogeo twittero (ya superan los dos millones los followers de la cuenta Pontifex) que tanto han molestado a los exquisitos de la izquierda y la derecha, ha llegado el martillazo mediático. Lo grotesco tiende al infinito cuando se trata de atacar al Papa, al que se presenta como un guerrero embarcado en una cruzada contra los homosexuales. Menos mal que un medio tan poco sospechoso como el británico The Guardian nos ha explicado que, desde luego, el Papa sigue siendo católico (se entiende que siga sosteniendo la doctrina dela Iglesia) pero en ningún caso ha dicho que los homosexuales sean un peligro para la humanidad. Gracias.

El párrafo de la discordia dice exactamente que “la estructura natural del matrimonio debe ser reconocida y promovida como la unión de un hombre y una mujer, frente a los intentos de equipararla desde un punto de vista jurídico con formas radicalmente distintas de unión que, en realidad, dañan y contribuyen a su desestabilización, oscureciendo su carácter particular y su papel insustituible en la sociedad”. Más adelante señala quela Iglesiano plantea este y otros principios como verdades de fe, sino que considera que están inscritos en la naturaleza humana y se pueden conocer por la razón”. Y explica la acción dela Iglesia(tan esforzada como mal recibida) porque cuando se niegan o no se comprenden estos principios, se inflinge una herida grave a la justicia, que junto a la verdad y la libertad, es el fundamento de la verdadera paz.

De hecho, me parece que el núcleo del Mensaje se encuentra en la afirmación de que “una condición previa para la paz es el desmantelamiento de la dictadura del relativismo moral y del presupuesto de una moral totalmente autónoma, que cierra las puertas al reconocimiento de la imprescindible ley moral natural inscrita por Dios en la conciencia de cada hombre. La paz es la construcción de la convivencia en términos racionales y morales, apoyándose sobre un fundamento cuya medida no la crea el hombre, sino Dios”. Me parece escuchar en las diversas redacciones de nuestro mundo aquel runrun que hubo de escuchar más de una vez Jesús: demasiado duro es este lenguaje.

Benedicto XVI señala como un daño a la justicia la equiparación entre el matrimonio y otro tipo de uniones, pero en ningún caso juzga la conciencia ni el corazón de nadie, tampoco de las personas homosexuales que nunca son mencionadas en el Mensaje. Por cierto, lo que el Papa sostiene es exactamente lo mismo que han dicho hasta la saciedad los obispos españoles, los franceses antela Ley Hollandeo los estadounidenses ante la última deriva de Obama. Más aún, es la doctrina secular dela Iglesiadeclinada en un contexto en el que varios países occidentales se han lanzado de un modo suicida a disolver la sustancia del matrimonio. Se puede debatir esta posición cada vez más solitaria dela Iglesia, se puede criticar (con razones, por favor), y es comprensible que pueda escocer. Lo que no se puede hacer es mentir, ¿o es que cuando se trata dela Iglesiacatólica, y en particular del Papa, se levanta la veda?

La Iglesiahabla al corazón del hombre y le ofrece un bien totalmente correspondiente a su espera. Por eso seguirá siendo reconocida por hombres y mujeres de todo tiempo y lugar, y es necesario que se esfuerce en testimoniar con sabiduría, transparencia y amor la verdad que custodia. Pero también es verdad, y lo seguirá siendo hasta el final, que ella es muchas veces para los hombres “la extranjera”, como decía el gran T.S. Eliot. Ella es dura allí donde los hombres querrían mirar para otro lado, mientras que es tolerante y benévola donde ellos se muestran rígidos e intransigentes.

De un modo muy hermoso, Benedicto XVI afirma en este Mensaje que “la paz no es un sueño, no es una utopía: la paz es posible”. Pero no se conseguirá con meras proclamas de tolerancia genérica sino mediante una paciente reconstrucción de lo humano. A eso contribuye el testimonio de Pedro en medio de esta noria de palabras sin sentido en que tantas veces se convierte nuestro debate público.

El presente es Pasolini, no Croce por Massimo Borghesi

Resulta curioso que el pensamiento de Benedetto Croce, que durante los veinte años del fascismo expresó la resistencia liberal al régimen, nos parezca hoy tan obsoleto. Paradójicamente, su hermano-enemigo Giovanni Gentile, filósofo de Mussolini y del fascismo, hace (en sentido negativo) más “actual”, en el sentido de influyente, como bien ha señalado Augusto Del Noce, la misma cultura antifascista de la posguerra.

Lo cual no significa que la obra y el pensamiento de Croce no hayan sido de gran magnitud. El filósofo se sitúa en el centro de los puntos culminantes de la cultura italiana desde finales del XIX hasta 1945: el debate con el marxismo naciente en Italia, la crítica al positivismo, la valoración, positiva primero y crítica después, del fascismo. Sin embargo, hoy aparece como un pensador del pasado. La filosofía crociana nace en la síntesis entre historicismo e idealismo, entre relativismo histórico y absolutización de los valores de una época: la liberal burguesa de 1871-1914. Una época que comienza con la derrota de la revolución en la ciudad de París y con la caída del poder temporal de los Papas en 1870. En pensamiento crociano, escribe Del Noce, “vive con la impresión de dos caídas definitivas, la de la utopía revolucionaria y la del catolicismo. Ahora bien, la aceptación de ambas exclusiones, del pensamiento revolucionario y de la religión trascendente, caracteriza el pensamiento de Croce”.

El periodo que va de1870 a1914 es el dela Europafelix, liberal, optimista, marcada por la idea del progreso infinito. Y aquí toma forma la filosofía crociana como teorización de la “edad de los instintos”, donde ética, economía y política proceden de manera autónoma. En esa época, el neoidealismo, crociano y gentiliano, trata de asegurarse una “religiosidad” propia en contraste con el materialismo, positivista y naturalista, esclavo de lo útil y de los egoísmos individuales. Una religiosidad inmanente, humana, ajena a cualquier referencia al dogma o al Dios trascendente. El neoidealismo como religiosidad filosófica demostrará sin embargo todas sus limitaciones precisamente con la llegada del fascismo y los vientos dela Italialiberal.

A pesar del gran testimonio de libertad frente al régimen que dio el filósofo durante estos veinte años, permanece el hecho de que le acompañaba una “no concepción” del fascismo. Para Croce, el fascismo fue un “paréntesis”, una crisis imprevista, la explosión de una irracionalidad vitalista y primordial. Un pensamiento que se justificaba en la historia y que confesaba, implícitamente, su impotencia frente a la imprevisibilidad de la historia. De otro modo, habría tenido que reconocer que el fascismo, cuyo promotor Benito Mussolini fue coronado porLa Vozde Prezzolini, en el fondo no era ajeno a la cultura idealista. Frente a esto, sólo quedaba la opción moral de la libertad como signo de una distinción que no podía ser justificada teóricamente.

Con la caída del régimen, en 1943, se habló, para Croce, de un retorno a la religión caracterizado por su obra No podemos dejar de llamarnos “cristianos”. En realidad no se trata de un verdadero enfoque religioso. La religiosidad de Croce sigue siendo la de siempre, inmanente y laica. En 1943, ante la catástrofe de la guerra, el retorno al cristianismo, declarado como “la mayor revolución de la humanidad”, es el retorno a una herencia preciosa que se recupera en términos de civilización y cultura. Una herencia que, hegelianamente, es conservada e incluso superada en el gran cuadro de la cultura moderna.

De tal modo el pensamiento crociano, incluso interpelado por el fascismo y por la guerra, se mantuvo firme en el cuadro dela Europa”felix” de 1871-1914. Un cuadro que no tenía ni la actualidad de Marx ni la de Nietzsche. Como si no fuera capaz de interpretar la segunda posguerra, donde no sólo el cristianismo y el marxismo que ocupaban la escena, sino el propio historicismo, a partir de los años 70, empezó a teñirse de nihilismo. La herencia cristiana, que la “filosofía de los distintos” de algún modo presuponía, se había consumado. Pasolini, y no Croce, se convertía en nuestro intemporal presente.

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