Gente y Personajes

Graciela Ieger, pintora de paisajes urbanos

Cuando uno se acerca al mundo de Graciela Ieger, la sensación primera es de extrañamiento. Sus obras retratan recurrentemente un espacio urbano que nos es familiar: la ciudad de Buenos Aires, sus sitios emblemáticos, el microcentro, la apacibilidad de algunos barrios todavía no atacados por la piqueta, sus casas bajas, sus viejos faroles.

Adagio, óleo sobre tela

Adagio, óleo sobre tela

Amanece, óleo sobre tela

Amanece, óleo sobre tela

Sin embargo, pese a la familiaridad, opera en nosotros una desnaturalización de la mirada, en parte lograda por el vigoroso sentido constructivo; en parte, por el descollante tratamiento de la luz, reflexiona Alberto Giúdice acerca de la obra de la artista. “…En efecto- dice Alfredo Cernadas, las luces de Ieger son únicas: sutiles, levemente brumosas pero que definen masas sólidas, absolutas, sobre las que parecen sobrevolar un adagio de Piazzolla y el espíritu de Edward Hopper…”

Graciela Ieger es porteña de nacimiento y por elección. Se formó en las escuelas de Artes Visuales Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón,y en el taller de Carlos Gorriarena.

En 2005 recibió el 1º Premio en la VI Bienal de Pintura Paloma Alonso,y tres años después  el 3º Premio en en el Salón-Concurso “Belleza intervenida”.

Cruce II, óleo sobre tela.

Cruce II, óleo sobre tela.

Desde hace varios años trasmite su saber en clases de pintura y seminarios de creatividad.”… Ese anhelo de belleza que la vida cotidiana las más de las veces nos frustra, encuentra en el Arte una posibilidad de expresión…”

Premios y Menciones

Primer Premio en la V Bienal de Pintura “Paloma Alonso”. (2005); Tercer Premio en el Concurso-Salón “Belleza Intervenida”.(2008);Mención Honorífica en la IV Bienal de Pintura “Paloma Alonso”.(2001); Segunda Mención en el Premio de Dibujo “Juan B. Planas”.(1977)

Muestras individuales de pintura en: “ba x ieger”en el Centro Cultural Borges(2010); Museo Arturo Jauretche del Banco de la Provincia de Buenos Aires (2008); GR Galería de la Recoleta (2007);Centro Cultural Recoleta (2004); GR Galería de la Recoleta (2002); Galería Ursomarzo (2001); Galería VYP (1998); Galería Hoy en el Arte (1994); Galería En Flores (1989)

16-02 ieger entradaParticipa desde 1974 de muestras colectivas en: Museo de Arte Latinoamericano (MACLA); Palais de Glace (Buenos Aires); Museo Nacional de Bellas Artes Bonaerense (La Plata); Museo Genaro Pérez (Provincia de Córdoba); Museo Municipal de Artes Visuales de Quilmes; Museo Chacras de Coria(Luján de Cuyo, Pcia de Mendoza);Museo Juan Yaparí (Misiones); Palacio del Círculo Militar; Cámara de Comercio Suizo-Argentina; Bolsa de Comercio de Buenos Aires; Salón Nacional de Pintura; Salón Municipal de Artes Plásticas Manuel Belgrano; Premio Bienal ”Paloma Alonso”; Premio BASF de Pintura Argentina; Arte- BA; Expotrastiendas ; Arteclásica Galerías de Arte: Galería Arcimboldo; Galería Decastelli; Galería Hoy en el Arte; Galería Sylvia Vesco; Galería VYP; GR Galería de la Recoleta; Espacio Giesso-Budich; Galería Lagard; Galería En Flores; Galería HACHE; Galería de Arte de la Fundación Origen.

Otro comentario sobre su obra

Las pinturas que exhibe en esta muestra Graciela Ieger se refieren a distintas situaciones urbanas, en su mayoría escenificadas con la presencia del hombre y su sombra. En muchas de ellas identificamos algún lugar de Buenos Aires, pero la artista nos sitúa ante una situación universal del hombre en el escenario de la gran ciudad.

Cruce

Cruce

Existe una abundante literatura acerca de la soledad humana en el panorama urbano. Es, tal vez, una de las situaciones más frecuentes y características del hombre reducido a sí mismo en la intensa vivencia de estar solo.

Para Carl Jung, el hombre es inescindible de su sombra. Va con ella por la vida. El “lado oscuro” da cuenta de la dualidad humana. La sombra se proyecta en uno mismo y hacia los demás.

Graciela Ieger trata plásticamente situaciones urbanas de la vida contemporánea desde una visión plástica. Hay en su enfoque, tanto intuiciones como una actitud meditativa que se acerca a la vivencia metafísica. Es por eso que la luz y la sombra tienen un gran protagonismo, así como el tratamiento cromático de su paleta.

La referencia al gran pintor norteamericano Edward Hopper (1882-1967) se hace inevitable. Ha sido una fuente inspiradora esencial para esta artista, sin invalidar por ello sus propias búsquedas temáticas y pictóricas.

Fermín Fèvre  – Curador

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