Sin categoría

Las Malvinas son Argentinas, YPF también, los Mapuches NO

Repudiamos la represión en la comunidad mapuche Gelay Ko

El jueves 14 integrantes de la comunidad comenzaron un corte dentro de su territorio a equipos de perforación petrolero de la empresa norteamericana Apache. Al otro día, por la mañana, se hicieron presentes efectivos policiales que procedieron a desalojar a los comuneros con violencia física y verbal; sin considerar la presencia de niños, mayores y mujeres. La lonko (autoridad tradicional) Cristina Linkopan fue esposada y pateada en el piso, otra persona tendría una clavícula rota y otra presentaría graves lesiones; al momento de escribir este comunicado aguardaban ser revisados por médicos judiciales para constatar lo ocurrido. Además dos comuneros fueron detenidos y, si bien fueron liberados a las pocas horas, se los denunció por amenazas a la fuerza pública; hecho desmentido categóricamente por parte de los mismos.

El desalojo fue ordenado por el juez de instrucción de Zapala, Oscar Domínguez, a raíz de una denuncia presentada por Raúl Vila, representante de la empresa Apache. Según nos informan los comuneros, la policía reprimió directamente sin notificar la orden judicial ni dar lugar al retiro voluntario que se contemplaba en la misma.

El territorio comunitario se encuentra intervenido por la industria petrolera desde fines de la década de 1950. Durante los tiempos de la YPF estatal y la concesión a diferentes empresas privadas se ha priorizado la extracción de hidrocarburos por sobre los derechos colectivos de los habitantes. Actualmente la empresa busca enfrentar a la comunidad Gelay Ko con los habitantes de Zapala al divulgar que estas medidas amenazan la provisión de gas a la ciudad.

En el territorio de la comunidad, sin nunca mediar consulta o recibir beneficios, ha sido perforado el primer pozo de gas no convencional de Sudamérica, utilizándose el método de fractura hidráulica, una técnica cuestionada internacionalmente por sus graves consecuencias ambientales y sociales. Esta ha sido prohibida en Francia y Bulgaria, y se han dictado moratorias en diferentes regiones de Europa, Norteamérica, Sudáfrica y Nueva Zelanda.

Repudiamos enérgicamente la medida adoptada por el juez Domínguez y la subsiguiente represión policial en defensa de los intereses empresarios, que lejos está de ser una medida aislada. Nos solidarizamos con la lucha que mantiene la comunidad en defensa de su territorio y sus derechos colectivos. Reclamamos el sobreseimiento de los comuneros denunciados y el fin del hostigamiento y acoso que vive la comunidad. Exigimos el cumplimiento de la legislación nacional e internacional que garantiza los derechos de los Pueblos Indígenas.

Contacto: Cristina Linkopan, lonko de Gelay Ko: (02942) 15 575 035.

Grupo de Apoyo Jurídico por el Acceso a la Tierra (GAJAT), Observatorio Petrolero Sur (OPSur) e Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia (ILSED).

 

Nuevo libro del OPSur

‘Zonas de Sacrificio: Impactos de la industria hidrocarburífera en Salta y Norpatagonia’

Palabras preliminares

Cuando este libro abandone la imprenta y comience a circular en actividades, espacios de debate, o, simplemente, de mano en mano, el Observatorio Petrolero Sur (OPSur) habrá cumplido sus primeros tres años de existencia. Para nosotros, el aniversario contará con una franca ambivalencia. Por un lado, marcará la consolidación del trabajo y la organización que iniciáramos a mediados de 2008, luego de un recorrido por diversas localidades y parajes de las provincias de Neuquén y Río Negro, difundiendo dos proyectos que sentaron las bases para la creación de este espacio: el documental Patagonia petrolera, la frontera movediza y el cuadernillo Patagonia petrolera, el desierto permanente -que incluimos en la segunda parte de este libro. Por el otro, el crecimiento de OPSur se vio forzado por el inédito proceso de expansión de la frontera hidrocarburífera a escala nacional, que empezamos a observar durante el viaje a Norpatagonia, y, en particular, a partir del proyecto de exploración de hidrocarburos en la cuenca del Ñirihuau. Aquí está la paradoja del aniversario.

La necesidad de documentar y dar difusión a los diversos perjuicios y conflictos socioambientales que acarrea la instalación y el desarrollo de la industria -sobre todo en aquellas regiones que cuentan con escasos o nulos antecedentes en la materia, y en las que las explotaciones de petróleo y gas deberán convivir con otras producciones locales y matrices civilizatorias alternativas-, nos conminó a analizar la situación de otras regiones, como las provincias de Chaco y Entre Ríos, y, con mayor profundidad, las zonas orientales de Jujuy y Salta. Durante los meses de agosto y septiembre de 2010 visitamos esa porción de NOA, conocimos a su gente, sus comunidades, organizaciones; comprendimos otras dimensiones del territorio que ya es intervenido por esta industria extractiva o está a punto de serlo. Vivimos sus necesidades y pesares, también sus luchas y anhelos. En definitiva, sus proyectos para construir un futuro diferente