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“Los Jóvenes y el ideal”

 

Ante todo lo que ha acontecido quizás lo más apropiado sería llenarnos de silencio, un silencio que nos ayude a reconocerle, a decirle aquí estas nuevamente, eres Tú que sigues sucediendo… gracias por tanto, por ayudarme a crecer en la conciencia que yo soy Tú que me amas, gracias a la familia que me diste porque sin ellos no podría seguirte, gracias a los amigos con los que me cruzaste en el camino, gracias por este tiempo de gracia en esta ciudad que me trajiste, que nunca sean mis planes sino los tuyos, porque sé que Tú haces nuevas todas las cosas…

Comunión y Liberación

La doctora Díaz Nóblega, el sacerdote Julián de la Morena y el licenciado Santiago Medina (de derecha a izquierda) en el panel expositor.

Ante una nutrida y atenta concurrencia, presentaron en el Salón de actos del Círculo Oficiales e Mar de Punta Alta el libro de Luigi Giussani, fundador del Movimiento Comunión y Liberación, “Los Jóvenes y el ideal”.Comunión y Liberación

Un panel conformado por el padre Julián de la Morena, responsable del Movimiento para América Latina, la doctora en psicología Elvira María de Díaz Nóblega y el licenciado Santiago Maidana, abordaron distintas reflexiones sobre la temática descrita por el libro y las experiencia de trabajo social y profesional con jóvenes en distintas situaciones límites a los que se enfrentan en esa etapa de su educación, formación y búsqueda.

El libro es un manual de comprensión de los jóvenes de cualquier condición, raza o nacionalidad que en esa etapa de la vida buscan su lugar en el mundo con la pretensión de ser protagonistas de su futuro y de la sociedad y en la necesidad de ser promovidos a la participación, equivocan los caminos tomando por atajos que se convierten en laberintos sin salida o conducen a lugares peligrosos.

Como exactamente lo expresa Luigi Giussani: “Esta falsa esperanza de liberación por parte de los jóvenes es una especie de castigo para unos padres que, bajo fórmulas precisas de proyectos profesionales, sociales y políticos, han albergado su corazón de manera muy humana el amor al bienestar de sus hijos, pero reduciéndolo desconsideradamente a una imagen tentadora a la que ellos mismos han cedido siempre en su vida, la tentación hedonista y anarquizante de la cual nadie ha intentado nunca seriamente salvarles”.

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